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  • Última actualización 05:32 PM
La Aerocivil podría multar económicamente a responsables de tal imprudencia.
Meta

Aerocivil investigará a quienes hicieron volar a un joven en un dron agrícola en Puerto Gaitán.

El video muestra al joven sobre la estructura del equipo mientras este se eleva sobre una zona rural. La autoridad aeronáutica calificó la maniobra como riesgosa y anunció posibles sanciones.

Un video grabado en zona rural de Puerto Gaitán, Meta, puso bajo la lupa de la Aeronáutica Civil una peligrosa maniobra en la que un joven aparece sobre la estructura de un dron utilizado para labores agrícolas mientras el equipo se encuentra en vuelo.

Las imágenes, que comenzaron a circular en redes sociales esta semana, muestran al hombre dentro de la estructura del aparato mientras este despega y se desplaza durante varios segundos. La escena fue registrada por personas que se encontraban en el lugar.

La Aeronáutica Civil se pronunció tras conocer el video y calificó la operación como una conducta de alto riesgo. La entidad anunció que las imágenes serán sometidas a evaluación y que, si se establecen infracciones, podrían imponerse sanciones de acuerdo con la gravedad de los hechos y los riesgos generados.

Un dron agrícola no es un vehículo para transportar personas

Los equipos utilizados para fumigación y otras labores agrícolas hacen parte de los Sistemas de Aeronaves No Tripuladas (UAS) y están diseñados para transportar cargas específicas relacionadas con su operación.

En este caso, el aparato está destinado a labores de aspersión y dispersión sobre cultivos. Su estructura, capacidad de carga y sistemas de operación están concebidos para ese propósito, no para transportar personas.

La presencia de una persona modifica las condiciones de peso y estabilidad para las que fue diseñado el equipo y puede afectar su comportamiento durante el vuelo.

La Aeronáutica Civil recordó que el RAC 100, reglamento que establece las condiciones para la operación de UAS en Colombia, contempla restricciones para el transporte de seres vivos en este tipo de aeronaves.

El riesgo no termina con quien se sube al dron

Para la autoridad aeronáutica, el problema no se limita a la posibilidad de que el joven resulte lesionado.

Una pérdida de estabilidad, una falla mecánica o la caída del equipo podría afectar a otras personas que se encuentren en tierra, además de viviendas, vehículos u otros bienes.

También existe un componente de seguridad operacional, debido a que los UAS comparten el espacio aéreo con otras aeronaves y deben operar dentro de las condiciones establecidas por la regulación.

La preocupación no es menor. En abril de este año, por ejemplo, la presencia de un dron en inmediaciones del aeropuerto El Dorado obligó a activar protocolos de seguridad y a suspender temporalmente operaciones mientras se verificaba la situación.

¿Quiénes podrían responder?

La eventual responsabilidad no necesariamente recaería únicamente sobre la persona que aparece en el video.

La investigación deberá establecer quién operaba el dron, quién era su propietario y bajo qué condiciones se realizó el vuelo. La normativa establece obligaciones para quienes operan y explotan estos equipos, por lo que las autoridades deberán determinar las responsabilidades individuales que correspondan.

La Aeronáutica Civil señaló que la evidencia será evaluada antes de establecer las consecuencias administrativas.

Las sanciones por infracciones relacionadas con la operación irregular de drones pueden alcanzar hasta 55 salarios mínimos mensuales vigentes, una cifra cercana a los $20 millones, dependiendo de la conducta y de la infracción establecida.

El llamado de la Aerocivil

El episodio también llevó a la autoridad aeronáutica a insistir en que el crecimiento del uso de drones en actividades agrícolas, comerciales y recreativas debe ir acompañado del cumplimiento de las normas de seguridad.

En Colombia, estos equipos ya tienen una regulación específica y la Aeronáutica Civil mantiene una campaña para promover su utilización responsable bajo el mensaje “Vuela Legal, Vuela Seguro”.

El caso de Puerto Gaitán queda ahora en manos de la autoridad aeronáutica, que deberá determinar las circunstancias de la maniobra, identificar a los responsables y establecer si hubo infracciones a los Reglamentos Aeronáuticos de Colombia.

Lo que comenzó como un video que circuló en redes sociales podría terminar convertido en un proceso sancionatorio por una maniobra que, aunque para quienes participaron pudo parecer una hazaña, involucró una aeronave diseñada para trabajar sobre cultivos y no para llevar personas.

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