Más de 300 familias de cinco veredas de Támara, Casanare, recuperaron la movilidad por uno de los corredores rurales que había resultado afectado por una grave socavación en la quebrada La Muchilera.
La emergencia comprometió parte de la vía y generó riesgo sobre el puente que comunica a las comunidades de Cuneque, Delicias, Zulia, San Cayetano y El Palmar Ariporo. La situación también dificultaba el acceso a cuatro instituciones educativas, servicios básicos y el transporte de productos agrícolas, entre ellos el café.
La intervención permitió reforzar la estructura del puente mediante la instalación de rocas de gran tamaño, además de recuperar el talud afectado en la vía. También se realizaron trabajos para canalizar el afluente y redireccionar su cauce hacia la parte central, con el propósito de reducir el impacto de la corriente sobre la infraestructura.
Para ejecutar estas labores fue gestionada maquinaria pesada ante la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), por iniciativa del gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro.
Con la culminación de los trabajos, las comunidades rurales cuentan nuevamente con un paso que resulta clave para su conexión con el municipio y para la salida de su producción, especialmente la cafetera.
La recuperación del corredor representa además un alivio para las familias que dependen de esta vía para movilizarse hacia centros educativos, acceder a servicios y desarrollar sus actividades productivas.