Villavicencio. Manteniendo una luz de esperanza, la confianza puesta en la Fiscalía General de la Nación, y narrando los recueros que aún mantienen vivos, sobre los hechos violentos, homicidios y desapariciones endilgadas a las Autodefensas desmovilizadas, varios familiares de las víctimas llegaron la víspera a la Unida"> Villavicencio. Manteniendo una luz de esperanza, la confianza puesta en la Fiscalía General de la Nación, y narrando los recueros que aún mantienen vivos, sobre los hechos violentos, homicidios y desapariciones endilgadas a las Autodefensas desmovilizadas, varios familiares de las víctimas llegaron la víspera a la Unida"> Villavicencio. Manteniendo una luz de esperanza, la confianza puesta en la Fiscalía General de la Nación, y narrando los recueros que aún mantienen vivos, sobre los hechos violentos, homicidios y desapariciones endilgadas a las Autodefensas desmovilizadas, varios familiares de las víctimas llegaron la víspera a la Unida"> Villavicencio. Manteniendo una luz de esperanza, la confianza puesta en la Fiscalía General de la Nación, y narrando los recueros que aún mantienen vivos, sobre los hechos violentos, homicidios y desapariciones endilgadas a las Autodefensas desmovilizadas, varios familiares de las víctimas llegaron la víspera a la Unida" />
Villavicencio. Manteniendo una luz de esperanza, la confianza puesta en la Fiscalía General de la Nación, y narrando los recueros que aún mantienen vivos, sobre los hechos violentos, homicidios y desapariciones endilgadas a las Autodefensas desmovilizadas, varios familiares de las víctimas llegaron la víspera a la Unidad Nacional de Ley de Justicia y Paz, en la sede del barrio Guatiquía.
Fueron las primeras personas atendidas dentro del procedimiento que hasta ahora comienza para juzgar a los miembros de las AUC que se someten a las bondades de la Ley.
Uno a uno fueron narrando con la tristeza reflejada en su rostro y el alma compungida, los casos que los afecta y que estén dispuestos a presentar ante los miembros de la Unidad y los funcionarios que asumen la responsabilidad del proceso.
Es el comienzo de la dura tarea que busca la verdad en los hechos criminales de homicidios colectivos, selectivos, desplazamientos, secuestros y desapariciones.
Ansiosos porque esperan una respuesta rápida de la suerte de las víctimas, los familiares aportan fotografías de desaparecidos, modo, lugar y fecha de los hechos, para permitir fluidez en la investigación.