Los habitantes de la invasión de brisas del puente madrugaron a imponer un paro en el puente José Antonio Páez. La razón: que les adjudiquen casa propia en Las Playitas y les instalen los servicios públicos.
En sus caras era evidente la frustración, la rabia por vivir en las condiciones en las que están. Cansados, según ellos, porque ningún mandatario los ha escuchado. Ya no aguantaron más.
Hombres, mujeres y niños se levantaron muy temprano y desde las 6 de la mañana impidieron el paso por el puente hacia Venezuela. Exigían la presencia del Gobernador y del Alcalde de Arauca para que los escuchara y cumpliera con sus demandas. Carlos Suárez, el mandatario local se hizo presente, junto a su secretario de gobierno, Édgar Tovar.
Allí escucharon a los manifestantes. Les prometieron "Armar una mesa de diálogo para escuchar sus demandas y ver qué se puede hacer por ellos. Creyeron en nosotros y levantaron el paro. Vamos a ver qué pasa", dijo el Alcalde de Arauca, Carlos Suárez.