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Villavicencio. Soldados profesionales de la Cuarta División y la Decimotercera Brigada, miembros de la Policía y agentes secretos, protegen la marcha de los educadores de Meta, Casanare, Vichada y Arauca que partieron la víspera desde Villavicencio.
Un rio humano de 437 maestros, estudiantes y acompañantes, portando leyendas alusivas al rechazo al recorte de las transferencias, caminó lentamente desde Pipiral hasta Guayabetal.
El general Guillermo Quiñones Quiroz, comandante del Ejército en los Llanos Orientales, declaró que la primera etapa de la marcha se cumplió normalmente con la seguridad de las fuerzas militares y de policía y desde las ocho de la mañana continúan hasta Cáqueza.
El coronel William Orlando Núñez Corredor, comandante de la Policía, reveló que un piquete de patrulleros presta guardia a la para impedir que saboteadores se filtren y provoquen desordenes.
Los marchantes iniciaron la tarea desde el centro de Villavicencio, a donde llegaron los maestros de Casanare, Arauca y Vichada avanzaron hasta el túnel. De allí en automotor se trasladaron hasta Pipiral, de donde partió oficialmente para terminar a las dos y media de la tarde en Guayabetal donde fueron recibidos directamente por la alcaldesa, reveló el propio coronel Nuñez Corredor que estuvo acompañando la protesta.
Desde la falta de la cordillera, se observa a los soldados del Ejército que prestan seguridad a los marchantes que esperan llegar a Bogotá el miércoles para concentrarse en la plaza de Bolívar.