La vecina población de El Amparo (Venezuela), frontera con el departamento de Arauca, vive por estos días una experiencia religiosa al considerar que el rostro de Jesucristo apareció en un viejo árbol de mamón que iba a ser cortado.
Para Risar Aragoza, dueño del árbol, es un milagro y cuando vio la imagen llamó a toda su familia. “Quise que los demás me corroborarán lo que veía y efectivamente lo hicieron. Mis intenciones de tumbarlo quedaron ahí”, cuenta el venezolano.
Desde que la noticia se difundió una gran cantidad de personas han llegado al lugar para comprobar con sus propios ojos si se trata o no de una aparición religiosa. “La gente viene, la ve y dice que si es él. Incluso le han traído ofrendas florales”.
Por ahora, dice Risar, no se le conocen de milagros realizados, pero espera que con el paso de los días ayude a esta humilde población venezolana que cada invierno, padece los rigores de las inundaciones.