Después de todo lo debatido en la Asamblea Departamental de Arauca, entre los diputados, los funcionarios del Hospital San Vicente y hasta el exgobernador Facundo Castillo, la conclusión que quedó en el ambiente es que casi que se necesita de un milagro para salvar al centro asistencial de una intervención, o peor, del cierre definitivo.
Toda la cuestión se resume en la pésima administración de los recursos que ha venido haciendo desde varios años atrás, donde, a pesar de los giros de dinero desde la Gobernación de Arauca y la Unidad Departamental de Salud de Arauca, (UAE), aprobado en la Asamblea Departamental, la plata no alcanzaba para lo necesario.
Nada más en el gobierno anterior, le giraron en total al Hospital la astronómica suma de 40 mil millones de pesos, pero de nada sirvió. La falta de una cabeza visible que manejara las riendas del Hospital, gracias al tira y afloje del gobernador de entonces Facundo Castillo y el que aspiraba al cargo Johan Javier Giraldo Ballen, contribuyó al desastre.
Y las cosas en materia de presupuesto tienden a empeorar, toda vez que en la Asamblea informaron que solo se cuenta con un presupuesto de 4 mil millones para este año y que solo se podría adicionar 4 mil millones más, recursos insuficientes para sacar a flote el Hospital.
A esto se le suma la incapacidad del Hospital para efectuar el cobro de cartera morosa a las EPS's presentes en la región, que ya asciende a la friolera de 26 mil millones de pesos, por servicios prestados, sin contar con los más de 10 mil millones de pesos en déficit que tiene el Hospital, según el lamentable informe de Libia Gallego, revisora fiscal. "Aunque es posible salvarlo, es muy complicado rescatar el Hospital", opinó la mujer.
Algunos argumentan que parte de esa incapacidad se debió al desfile de pasantes de la carrera de derecho, a quienes sin nunguna experiencia los ponían a lidiar con las cuestiones legales complejas del centro asistencial.
Otra razón, podría ser que algunas de esas empresas prestadoras de salud están en liquidación y es casi imposible recuperar esos dineros, mientras que con Nueva EPS no han podido llegar a un acuerdo para ponerse al día con el Hospital.
Por si lo anterior no fuera suficiente, algunas zonas del Hospital necesitan mejoramientos de carácter urgente, como oftalmología, cirugía, imagenología, rehabilitación, cuidados intensivos, entre otros.
Y la cereza del pastel la pone el banco de sangre, que el Invima quiere cerrar por carecer de los implementos necesarios para recolectar la sangre de los donantes.
"No podemos permitir que nos cierren el banco de sangre, eso sería lo mismo que cerrar las áreas de Cirugía y la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), que es en donde se utiliza", dijo Jair Cedeño, director encargado del Hospital San Vicente.
Y si por allá llueve...
César Valderrama, funcionario del Hospital San Vicente, denunció con visible indignación, que las obras que se debería de hacer en la nueva torre del Hospital, se realizan en otros lugares del municipio y hasta en la infraestructura antigua del Hospital, cuando no está contemplado tales cosas en los contratos de obra. "Se está dilapidando el dinero y utilizando el nombre del Hospital San Vicente para hacer las cosas mal", puntualizó.
Aunado a esto, en el recinto se denunció que hicieron un contrato con una firma contratista de Cartagena para que ayude a recaudar la cartera morosa del Hospital, pero quedándose con el 15% de lo recaudado, como pago de sus servicios.
Quienes estuvieron en su momento al mando del departamento y la UAE estuvieron presentes para informar sobre sus gestiones.
El ex gobernador de Arauca, Facundo Castillo pidió perdón por haber comprado el avión ambulancia: "Si me equivoqué con esto, no fue un acto de mala fe", dijo contrito.
Édgar Contreras, ex director de la UAE, fue enfático: "Hay que cambiar la forma de contratar, reevaluar los servicios ofertados, pero la solución no es la intervención".
"Tenemos que fortalecer el hospital, hay que salvarlo. Podemos poner a producir el avión ambulancia. Es hora de que el Hospital se especialice en servicios de alta complejidad", agregó Jair Cedeño, director encargado del Hospital San Vicente.
Por su parte, Leonardo Forero, director de la UAE, declaró: "Si es necesario, yo pongo mi tarjeta profesional disponible y me voy a atender pacientes en el Hospital, lo importante es tener voluntad".
Cabe recordar que lo mismo hizo cuando más de 300 estudiantes de instituciones educativas resultaron intoxicados con meriendas en mal estado. Estetoscopio en cuello, atendió junto al gobernador Ricardo Alvarado, quien también es médico, a los menores de edad enfermos por la comida.
No obstante, sus declaraciones resumen la situación tan desesperada y crítica en la que está por ahora el Hospital San Vicente de Arauca.