El accidente se presentó el lunes a la 1:20 de la tarde en la calle 234 con carrera 68.
Según versiones preliminares, la aeronave tipo Cessna 206, de matrícula HK1526, se precipitó a tierra 500 metros antes de aterrizar y cayó en terrenos del conjunto Residencial Carimagua.
En la aeronave se encontraba José Inocencio Mendoza, el menor discapacitado que minutos antes había participado en la conmemoración del día internacional para la Sensibilización contra las Minas Antipersonal, que se cumplió en la Plaza de Bolívar, de Bogotá.
También resultaron heridos la madre del pequeño, Ana Rosa Suárez, y el piloto de la avioneta, Francisco Galindo Sandoval, quienes fueron atendidos en el centro de salud del aeropuerto Guaymaral.
Javier León, conserje del conjunto de viviendas donde cayó el avión, fue la primera persona que auxilió a los ocupantes minutos después del accidente.
"Cuando los ayudé a salir de las latas, la mujer se estaba quejando de un fuerte dolor en la cadera, mientras que el niño me decía que se sentía bien", detalló León. Al momento llegaron los bomberos de Chía y la Policía.
Fue el primer rescate helicoportado con las máquinas de la Policía y sus pilotos. "Fueron llevados a la ARAVI, área de aviación policial. Allí fueron atendidos en un sofisticado centro médico donde fueron estabilizados los tripulantes", afirmó el teniente coronel Diego Hernández, comandante de la policía del norte. Luego, fueron trasladados al Hospital Simón Bolívar.
Según Manuel Villamizar, director del Centro Regulador de Urgencias, los adultos presentan trauma craneoencefálico y de tórax y el menor presenta lesiones en sus tejidos blandos. Los tres heridos están fuera de peligro.
La aeronave, que pertenecía a la empresa Saer LTDA, cubría la ruta que va desde Guaymaral (Cundinamarca) con destino a la ciudad de Tame, en el departamento de Arauca.
Hace 8 meses José Inocencio perdió sus piernas tras caer en el sitio donde había sido ocultada una mina antipersonal. Hoy el pequeño de 13 años volvió a escapársele a la muerte.
La campaña del Noticiero CM& por Una Casa Para Inocencio Mendoza continuará. La solidaridad de los colombianos con este pequeño víctima de una mina antipersonal, y hoy de un accidente aéreo, sigue creciendo.
Hasta el viernes 1 de abril CM& llevaba 63 millones 600.000 pesos, para Inocencio. Hoy hubo donaciones por 8 millones 900.000 pesos para un total de 72 millones 500.000.
La campaña por Inocencio ha crecido y por eso quieren, aparte de la vivienda, dejarle un dinero para su educación superior.
Inocencio llegó ayer a Bogotá, exclusivamente a participar en la campaña Remángate, en rechazo a las minas antipersonal, las mismas que lo dejaron sin piernas y condenado a utilizar prótesis.
Curiosamente, antes del accidente aéreo, Inocencio dijo que en vista de que ya no podrá ser futbolista, desea convertirse en piloto de avión.
Mientras Inocencio se recupera de este nuevo accidente, del que salió ileso, CM& seguirá adelante con su campaña para construirle una casa.