El Departamento Nacional de Planeación (DNP) realizó un estudio cuyos resultados son más que preocupantes: en Colombia se pierden o desperdician 9,76 millones de toneladas de comida al año.
Referente a las pérdidas, la región Llanos (Arauca, Casanare, Guainía, Guaviare, Meta, Vaupés y Vichada) ocupa el 5° lugar, con 678.383 (10,9 por ciento) toneladas de comida perdida. En cuanto desperdicios, Los Llanos ocupan el 6° lugar con 71.031 (2,0 por ciento) toneladas de comida desperdiciada.
Los cálculos, que se realizaron con base en una metodología de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y de la Cruzada Nacional contra el Hambre de México, tuvo en cuenta cinco etapas de la cadena de los alimentos: la producción agropecuaria, la poscosecha y almacenamiento, el procesamiento industrial, la distribución y retail y la etapa de consumo en los hogares.
Esta metodología agrupa a su vez estas cinco etapas en dos conceptos que son pérdida y desperdicio y los cuales corresponden a dos momentos diferentes de la cadena alimentaria.
La pérdida se refiere a los alimentos que se dañan en las etapas de producción agropecuaria, poscosecha y almacenamiento y procesamiento industrial. Por otro lado, los desperdicios son los alimentos que se dañan en las etapas de distribución y retail y consumo.
De acuerdo con los resultados, de las 9,76 millones de toneladas que se pierden o desperdician en el país, el 40,5 por ciento (3,95 millones toneladas) lo hacen en la etapa de producción agropecuaria, el 19,8 por ciento (1,93 millones de toneladas) se pierde en el proceso de poscosecha y almacenamiento, el 3,5 por ciento (342 mil toneladas) en los procesos de procesamiento industrial.
Los cálculos del estudio también muestran que el 20,6 por ciento (2,01 millones de toneladas) se desperdicia en la distribución y retail y el 15,6 por ciento (1,53 millones de toneladas) se desperdicia en los hogares.
El director del Departamento Nacional de Planeación, Simón Gaviria Muñoz, instó a mejorar, sobre todo, las etapas de producción, almacenamiento y procesamiento industrial, pues de cada 100 kilos de comida que se daña, 64 kilos lo hacen en esas etapas, lo cual genera, entre otras cosas, que los productores obtengan menos rentabilidad.
Sin embargo, Gaviria Muñoz indicó que no se pueden descuidar las etapas de los alimentos en los supermercados y en los hogares, pues por cada 100 kilos de comida dañada, 21 kilos se dañan en los supermercados, tiendas de barrio y plazas de mercado, y alrededor de 16 kilos se desperdician en los hogares.
Recomendaciones
El director del Departamento Nacional de Planeación, Simón Gaviria Muñoz, realizó una serie de recomendaciones para que los responsables de cada una de estas 5 etapas de la cadena de los alimentos puedan reducir la cantidad de comida que echan cada año a la basura
Producción agropecuaria:
• Adopción de buenas prácticas agrícolas, buenas prácticas pecuarias, buenas prácticas acuícolas, Manejo Integrado de Plagas (MIP) y Manejo Integrado de Cultivos (MIC).
• Adopción de enfoques de manejo preventivo en sanidad agrícola y pecuaria, con el fin de disminuir la probabilidad de adquirir enfermedades y plagas.
• Cumplimiento de normatividad sanitaria aplicable al sistema de producción para garantizar la sanidad e inocuidad de la producción, reducir los porcentajes de pérdida.
Postcocecha, almacenamiento y procesamiento industrial:
Adopción de buenas prácticas de manufactura y sistemas de gestión de calidad e inocuidad (E.j. Hazzard Analysis Critical Control Points (Haccp).
Cumplimiento de la normatividad sanitaria vigente de acuerdo al tipo de producto (aditivos, empaques y materiales en contacto con alimentos, entre otros)
Reducción en el sistema de mercado:
• Mejorar la logística de almacenamiento de alimentos, evitar el apilamiento y cualquier práctica que dañe los alimentos.
• Distribuir los excedentes alimentarios de minoristas o fabricantes por vías alternativas (más baratas), mientras que los alimentos desperdiciados se utilizan como subproducto.
• Hacer uso de los bancos de alimentos, cuando los alimentos estén prontos al vencimiento o ya no cumplan estándares de exhibición.
• Impulsar la cultura de publicar datos sobre pérdidas o desperdicios de alimentos en su informe en materia de responsabilidad social empresarial.
• Vincular a las cadenas de supermercados y distribuidores en iniciativas de sensibilización en materia de reducción del desperdicio por parte de los consumidores.
Recomendaciones a los consumidores
Antes de hacer las compras:
• Planear las comidas que van a cocinar antes de comprarlas teniendo en cuenta número de personas y momento en el que se esperan consumir.
• Revisar los inventarios de comida existente en la alacena, el refrigerador y el congelador.
• Elaborar una lista con las necesidades específicas de alimentos en el hogar.
Al momento de hacer las compras:
• Usar la lista de alimentos mientras se hace mercado para evitar la compra de alimentos no planeados.
• Tener en cuenta el momento en el cual serán consumidos los alimentos. Revisar fechas de vencimiento y procesos de maduración de perecederos
• No comprar una mayor cantidad de productos únicamente porque estos se encuentran en promoción (Por ejemplo, 2x1).
Después de realizadas las compras:
• Leer las condiciones de refrigeración y almacenamiento de los alimentos empacados para garantizar su conservación.
• Refrigerar las frutas, los huevos y el pan, y congelar las carnes y el pescado.
• Organizar los productos en la nevera y alacena para que estos sean vistos constantemente y así evitar o su vencimiento.
• Cocinar teniendo en cuenta las porciones que serán consumidas (no cocinar de más).
• Aprovechar la comida que sobra, no desecharla inmediatamente, idear formas de reutilizarla.