Unos explosivos que habían sido abandonados por integrantes de las Farc fueron hallados por soldados de la Décima Octava Brigada, adscritos a la Octava División del Ejército Nacional, en el departamento de Arauca.
Unidades militares del Batallón de Ingenieros Nº 18 "General Rafael Navas Pardo", localizaron cinco granadas de fragmentación que guerrilleros de la compañía "Arturo Ruiz" del décimo frente de las Farc, ubicaron de forma artesanal como trampas sobre la vereda Alto Cravo, zona rural del municipio de Tame.
Los artefactos explosivos se encontraban amarrados sobre un tronco seco, y según el Ejército, integrantes del décimo frente de las Farc pretendían activarlos al paso de la población civil y la Fuerza Pública.
Los explosivos fueron destruidos de manera controlada por expertos del Ejército Nacional.