Ciudadano interpuso recurso por la afectación de un aljibe. La empresa dice que el pozo de agua fue posterior a los permisos.
Un nuevo percance afronta la construcción del Oleoducto Bicentenario, la principal obra de infraestructura de transporte de petróleo, por cuenta de la suspensión de obras que ordenó hace dos semanas la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) en un punto ubicado en jurisdicción de Yopal (Casanare).
A través de la Resolución 0373, fechada el pasado 24 de mayo, la entidad le impuso esta medida preventiva a Ecopetrol (empresa a la que el anterior Ministerio de Ambiente le aprobó la licencia ambiental en el 2011).
La decisión se tomó tras recibir un concepto de la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia (Corporinoquia), en cumplimiento de un fallo de tutela del Juzgado Civil del Circuito de esta población.
El recurso fue interpuesto por el señor Fauner Plazas, quien puso en conocimiento afectaciones ambientales en el predio Vida Tranquila, en la vereda La Patimena.
Corporinoquia estableció que a 45 metros del derecho de vía del oleoducto existe un aljibe, o punto de aguas subterráneas, utilizado por Plazas y su familia, mientras que la licencia ambiental determinó no hacer intervenciones a menos de 100 metros de estos cuerpos de agua, excepto en 15 puntos específicos.
La licencia ambiental obliga a no hacer el trazado entre Araquaney (Casanare) y Banadía (Arauca) por sectores donde el límite del derecho de vía esté a menos de 80 metros de los puntos de agua subterránea.
El gerente ambiental del Oleoducto Bicentenario, Jaime Pinto, aseguró que Fauner Plazas abrió el aljibe después de la expedición de la licencia ambiental y luego de que se negociara la servidumbre en el predio con su padre, Reinaldo Plazas.
“Aparentemente, el señor había negociado con su hijo para darle un área dentro del mismo predio, por lo cual este último inició la acción de tutela”, señaló.
Según el directivo, el demandante pretende que le reconozcan cerca de 700 millones de pesos.