782 pieles de bovinos que ingresaron a Colombia de contrabando fueron incautadas por la Infantería de Marina en el sitio conocido como la caseta la Yuca, en el caño la Perra del municipio de Arauca.
La mercancía valorada en 39 millones de pesos fue entregada a la DIAN. Las autoridades establecieron que las pieles iban a ser comercializadas en Bogotá y fruto de la ganancias iban a financiar organizaciones ilegales.
Las personas que tenían en su poder las pieles huyeron, cuando sintieron la presencia de las autoridades en el sector, dejando abandonada la carga.