Albeiro Otálvaro y Fanny Stella Lozano Natera fueron sentenciados luego de confesar.
El comunicador, propietario de la Emisora La Voz del Cinaruco de Arauca, fue asesinado el 14 de junio de 2007, día en el que la pareja lo llevó hasta el motel Cabañas Acuario, ubicado en la antigua vía que de Villavicencio conduce a Bogotá.
Los gritos y pedidos de auxilio de Garrid alertaron a una pareja que estaba en la habitación contigua en la que se cometía el crimen.
Las sospechas de que algo no estaba bien empezaron desde el momento mismo del arribo de un automóvil de placas BPD-408, en el que los supuestos clientes ingresaron al motel.
El administrador del lugar observó como del carro se bajó la pareja, pero en el interior del mismo permanecía otra persona, en la silla trasera, que a pesar de estar despierta y con los brazos cruzados, no se bajó por su cuenta, sospechas que durante el proceso corroboró el laboratorio de toxicología del Instituto de Medicina Legal de Villavicencio.
A Garrid Muñoz le suministraron el medicamento Lorazepam, detectado en la orina de la víctima, el cual adormece a la persona.
La esposa cuenta que Muñoz Tello se trasladó a Bogotá a retirar, al parecer, una gruesa suma de dinero y le dijo que no se iba a demorar.
Sin embargo, algunos comportamientos inusuales en él la intranquilizaron. No se despidió de su hijo, dejó las llaves del carro al escolta y las del apartamento en la emisora y además apagó los celulares. Horas más tarde supo que sus corazonadas eran ciertas.
Ahora, Albeiro Otálvaro, sargento viceprimero del Ejército, y Fanny Stella Lozano Natera, esperan la condena por el delito de homicido, fallo que el juez tercero penal del Circuito se declaró impedido de proferir por cuanto ya se pronunció con respecto al delito de secuestro, cometido en los mismos hechos contra la misma persona.
Tomado de Eltiempo.com