• Colombia
  • Última actualización 2026-07-18 12:57:26
Los animales liberados habían sido rescatados del tráfico ilegal o entregados voluntariamente.
La operación incluyó el traslado fluvial en overcraft por el río Meta.
El área de liberación funciona como un corredor biológico clave en la Orinoquía.
Corporinoquia y Corpoboyacá lideraron la jornada junto a la Armada Nacional.
La liberación fortalece los ecosistemas y el equilibrio ecológico de los llanos orientales.
Un zorro silvestre recuperó la libertad en un ecosistema de galería y sabanas inundables.
Dos tigrillos fueron liberados en sabanas y caños, un paso clave para su conservación.
Cincuenta tortugas galápagas sabaneras fueron devueltas a los caños del Vichada.
El caimán llanero, en peligro crítico, volvió a su hábitat en el río Meta.
Monos cariblancos regresaron a los bosques del Vichada tras meses de rehabilitación.

Regresan a la libertad 77 animales silvestres en el Vichada

Un grupo de 77 animales silvestres volvió a su hábitat natural en los llanos orientales, tras un operativo de liberación realizado en el departamento del Vichada. La jornada estuvo a cargo de Corporinoquia, en alianza con Corpoboyacá y con el apoyo de la Fuerza Naval de la Orinoquía de la Armada Nacional.

Entre las especies liberadas se encuentran 16 monos cariblancos, 2 tigrillos, un zorro, 50 tortugas galápagas sabaneras y 8 caimanes llaneros, estos últimos en peligro crítico de extinción. En Colombia se estima que quedan menos de 250 individuos reproductores de caimán llanero en estado silvestre, lo que hace de esta liberación un paso clave en la supervivencia de la especie.

Los animales, que habían sido rescatados del tráfico ilegal o entregados de manera voluntaria, fueron trasladados desde el Hogar de Paso de Corporinoquia en Yopal hasta Orocué, Casanare. Desde allí, la Armada Nacional los condujo en un overcraft por el río Meta hasta el lugar de liberación en Vichada, dentro de un ecosistema de sabanas inundables, bosques de galería y caños que ofrecen condiciones ideales para su reintegración.

Además de los caimanes, los monos cariblancos, los tigrillos y las tortugas también enfrentan amenazas por pérdida de hábitat y la presión de la caza y el comercio ilegal, por lo que su retorno a la naturaleza representa un respiro para las poblaciones silvestres de la región.

El área de liberación, con más de 22 mil kilómetros cuadrados de extensión, funciona como un corredor biológico que permitirá a estas especies retomar sus ciclos de vida y contribuir al equilibrio ecológico de la Orinoquía.

Las autoridades ambientales reiteraron el llamado a la comunidad a no participar en el tráfico de fauna silvestre y a reportar cualquier hallazgo de animales en riesgo. Cada liberación, señalaron, es una victoria frente a una amenaza que todavía pone en jaque a la biodiversidad llanera.

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