Más del noventa por ciento de los indígenas de la comunidad Puyeros de La Cabaña abandonaron su resguardo ante el temor de una nueva incursión de presuntos miembros de la Farc, que ya causaron la muerte de un nativo, hirieron a otro y tienen desaparecidos a tres más, todos integrantes de una misma"> Más del noventa por ciento de los indígenas de la comunidad Puyeros de La Cabaña abandonaron su resguardo ante el temor de una nueva incursión de presuntos miembros de la Farc, que ya causaron la muerte de un nativo, hirieron a otro y tienen desaparecidos a tres más, todos integrantes de una misma"> Más del noventa por ciento de los indígenas de la comunidad Puyeros de La Cabaña abandonaron su resguardo ante el temor de una nueva incursión de presuntos miembros de la Farc, que ya causaron la muerte de un nativo, hirieron a otro y tienen desaparecidos a tres más, todos integrantes de una misma"> Más del noventa por ciento de los indígenas de la comunidad Puyeros de La Cabaña abandonaron su resguardo ante el temor de una nueva incursión de presuntos miembros de la Farc, que ya causaron la muerte de un nativo, hirieron a otro y tienen desaparecidos a tres más, todos integrantes de una misma" />
Según el presidente de la Asociación de Cabildos y Autoridades Tradicionales e Indígenas de Arauca (Ascatidar), José Gregorio Yance, el drama para esta comunidad comenzó el pasado 14 de junio, cuando tres hermanos, entre ellos un menor de 14 años, fueron invitados a trabajar en una finca de colonos. “Ellos se fueron y nunca más regresaron, temiéndose que en el camino hayan sido interceptados y asesinatos”.
La situación se complicó el pasado viernes cuando Luís Farías Romero, de 53 años y su otro hijo, Luís Farías Parra, de 18 años, salieron de cacería y en busca de sus familiares desaparecidos. Cuando estaban lejos de su resguardo, elementos armados les dispararon a quema ropa y mientras su padre huyó mal herido tras recibir cinco impactos de arma de fuego, el joven murió en el lugar de los hechos donde fue encontrado al día siguiente.Según el relato de los pocos indígenas que aún quedan en el resguardo, solo hasta el domingo en la madrugada Farías Romero apareció moribundo en su comunidad, la cual de inmediato lo traslado hacia el hospital San Antonio de Tame, de donde fue remitido horas después al San Vicente de Arauca.
De acuerdo con el presidente de Ascatidar, en medio del pánico la mayoría de nativos abandonaron la comunidad y se encuentran hacinados en la casa indígena de Tame, mientras otros se refugiaron en resguardos vecinos. “Ellos tenían problemas con sus vecinos porque salían de su territorio a cazar, pero nunca habían sido atacados. Esperamos que no nos involucren en el conflicto porque nosotros estamos al margen de cualquier acción armada”, dijo Yance.En la comunidad solo quedaron el 15 por ciento de las familias que la conforman. Las demás salieron hacia Tame y otros sectores. Otro gran problema es que la mayoría son menores de edad que quedan solos miembros sus padres salen de cacería y en busca de comida para llevar a sus viviendas.
La Defensora Regional del Pueblo, Gloria Cuitiva Orjuela, sostuvo que la situación de algunas comunidades indígenas de Tame es crítica porque están aguantando hambre y están en medio del conflicto.
Agregó que la Personería y las autoridades de Policía están diseñando unas estrategias de seguridad, teniendo en cuenta que ellos tienen una jurisdicción especial y todo debe coordinarse con el gobernador indígena de la comunidad”.