A 24 horas de haber anunciado el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, la ruptura de relaciones con Colombia, se vive una tensa calma en la frontera colombo-venezolana comprendida entre Arauca y El Amparo.
Aunque en la primera alcabala venezolana de la vía Arauca – El Amparo no se ha presentado hasta el momento ninguna dificultad para pasar, las autoridades de ese país, en el sector conocido como 'La Ye' instalaron un puesto donde revisan todos los papeles y requisan exhaustivamente a cada pasajero, según informaron viajeros de la zona.
El sector de transporte de pasajeros, se ha visto afectado por la medida de Chávez, pues anuncian que de continuar la situación, podrían llegar a la quiebra. Algunos conductores han afirmado haber viajado con el bus vacío hacia el vecino país.
La gasolina ya empieza a escasear en el municipio, lo que tiene preocupados a los dueños de vehículos y los pimpineros se declararon alarmados por lo que consideran una amenaza para el sustento de sus familias.
El paso a Venezuela por canoa también ha registrado una baja en la afluencia de pasajeros, pero manifiestan que no ha habido problemas para los viajeros una vez están en el vecino país.
En cuanto al comercio, la cámara de comercio de Arauca declaró que la mayoría de los insumos para el municipio llegan por territorio colombiano, pero Arauca sí registrará una disminución de ciertos productos venezolanos.
La mayor preocupación hasta el momento es el cierre del consulado de Venezuela en Arauca. Los araucanos que viajan por la frontera se han visto muy afectados porque no tienen manera de seguir viajando pues no tienen papeles que les autoricen a transitar por territorio venezolano. Algunos han dicho que esta situación es lo mismo a que Venezuela hubiera cerrado sus fronteras.
Los araucanos están a la expectativa de lo que suceda en la frontera. Por el momento, el grueso de la población prefiere no exponerse a una situación similar a la que vivieron los periodistas Phillip Moreno y Milton Uscátegui, y los que les toca transitar por la frontera se preguntan cómo harán para sostener sus hogares, estudiar, trabajar o incluso visitar a sus familiares, si el presidente venezolano decide el cierre total de sus fronteras con Colombia.