Lentamente avanza construcción de la Ruta de la Soberanía, vía que une los departamentos de Arauca, Boyacá, Santander y Norte de Santander.
El considerado macro proyecto busca mejorar, construir y pavimentar 1650 kilómetros en el tramo comprendido entre Saravena y La Legía, obra que se inició a mediados del año 2009 y según lo proyectado finalizaría en diciembre de 2013.
La vía de la soberanía está incluida dentro de los corredores viales de la prosperidad de la presidencia de la república, la construcción total costaría más de 2.5 billones de pesos, de los cuales invirtieron 155 mil millones de pesos en el tramo mencionado anteriormente.
El Comando Operativo de Ingenieros No.1 y el Batallón de Ingenieros de Construcción No.50 se encuentran adelantando la construcción de la Ruta de la Soberanía, trabajando en tres frentes en el tramo La Lejía- Saravena: Uno frente en Labateca, otro en Pamplona y el último en Cubará en el departamento de Boyacá.
Los militares dicen que se han presentado muchas dificultades en este proyecto especialmente de índole climático y topográfico, pues es una región lluviosa y rocosa, lo que provoca continuos y peligrosos deslizamientos, retrasando severamente el avance de la obra.
Revelaron que uno de los frentes que avanza con mayor rapidez es el ubicado en Cubará, donde se está trabajando en 6225 metros lineales de asfalto, beneficiando a más de 6000 habitantes que viven y transitan a diario por este sector. De esta población, la mitad pertenece a resguardos y comunidades indígenas, lo que les proporciona mejores condiciones para comercializar sus productos agrícolas. Además de sus habitantes y aledaños, también se verán beneficiados cerca de 2000 conductores de buses inter municipales, carros de carga y vehículos particulares.
“La diferencia se empieza a notar, ahora si es palpable” afirma Alirio Clavijo, conductor de una de las rutas inter municipales que se ve beneficiado por esta vía. “Por acá se presenta mucho derrumbe y lluvia y pues la carretera se empantana por completo haciendo muy difícil manejarla y se demora uno mucho, ya con la pavimentada pues nos veremos beneficiados todos los que pasamos por aquí, muchas gracias al Ejército Nacional que está haciendo esta obra”
Aun así, falta cientos de kilómetros para que la Ruta de la Soberanía se convierta en una verdadera carretera, en donde el desarrollo fluya por los olvidados pueblos que se encuentran en esta vía sinuosa, en donde se pasa de ver hermosos valles a profundos abismos, donde las pequeñas cascadas, como La Chorrera y el Salto de Lirgua se convierten en turbulentos ríos que desembocan en los llanos.
En donde constantemente se presentan derrumbes que dejan incomunicados a los pobladores por horas o días enteros, donde la maquinaria apostada en la vía tiene que mover miles de toneladas de tierra para dar paso a camiones, buses, ambulancias y a los campesinos que se desplazan en el lomo de sus mulas.
Los accidentes son continuos, en julio de 2013 un bus cayó a un abismo dejando un saldo de 25 heridos y dos personas muertas, en junio de 2012 el saldo fue de 5 personas muertas, recordando lo peligroso de transitar por esta vía; donde es fácil encontrarse con caravanas de hasta 10 camiones que viajan cargados materiales para las compañías petroleras que laboran en Arauca o Casanare.
Es que viajar por detrás de la Sierra Nevada del Cocuy, es alcanzar alturas de más de 3 mil metros, por una trocha fría, resbaladiza y tan ancha que en tramos solo permite el tránsito de un vehículo.
Cerca de San Bernardo de Bata en Norte de Santander, cuando llueve intensamente en la montaña, la quebrada del Oro se convierte en río que arrastra a los que se atrevan a cruzarse en su camino, un intrépido motociclista intento pasar y fue derribado por la fuerte corriente, un grupo de personas que estaban cercanas al lugar lo rescataron de una muerte segura.
Por ahora los trabajos realizados por el Estado a través de los Ingenieros del Ejército, se ven como paños de agua tibia, para una extensa carretera que cruza por el municipio de Cubará, los corregimientos de Gibraltar, Samoré y San Bernardo de Bata, los municipios de Toledo y Pamplona.