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  • Última actualización 2026-07-09 11:11:21
Canoero muerto en el río Arauca.
Los canoeros del paso de las canoas en el río Arauca le dieron el adiós a Luis Alberto Cáceres Rodríguez en las aguas que día a día cruzaba para mantener a su familia.
Luis Alberto Cáceres Rodríguez, el canoero de 27 años asesinado dejó dos hijas de 7 y 3 años.
La familia del canoero asesinado espera que el responsable del crimen del canoero se puesto en manos de la justicia venezolana.
Los canoeros se reunieron para pedir justicia por la muerte del compañero muerto el pasado lunes.
Centenares de personas acompañaron el féretro del canoero asesinado el pasado lunes en las aguas del río Arauca.
Por las aguas del río Arauca fue transportado el feretro de  Luis Alberto Cáceres Rodríguez, canoero baleado el pasado lunes por integrantes de la Marina Venezolana.

"¡¿Por qué mataron a mi papá?!": hija del canoero asesinado en el río Arauca

Así gritaba -en medio de un llanto desgarrador- la pequeña hija de Luis Alberto Cáceres Rodríguez, que acompañó a su abuela Mileidys Cáceres, junto a decenas de canoeros, para exigirle al comandante de la Marina venezolana justicia por el hecho que dejó sin vida a su padre. Y consiguieron que los escucharan.

El último recorrido por el río Arauca de Luis Alberto Cáceres Rodríguez, canoero de 27 años, fue dentro de un ataúd, acompañado por su madre, Mileidys, sus hijas y decenas de canoeros, familiares y amigos, quienes a bordo de toda una variedad de canoas a motor, cruzaron el río en pleno sol canicular y se plantaron frente al contraalmirante José Zequera, comandante de la IV división de Infantería de Marina, para exigirle justicia.

Le mostraron a las niñas del fallecido quienes no paraban de llorar, la mayor de ellas, llena de rabia y dolor, pues a pesar de tener tan solo 7 añitos, era plenamente consciente de la tragedia que había caído sobre ella y su familia. Sus gritos llamando a su padre y preguntando por qué se lo habían asesinado fueron tan desgarradores que finalmente la apartaron del lugar para tratar de calmarla.

En medio de la algarabía que pedía a gritos -unos justicia, otros que les entregaran en sus manos al uniformado venezolano que jaló el gatillo- Mileidys pudo hablar con Zequera. Cuando por fin dejaron hablar al militar, éste dijo: “Estoy acá, dando la cara por la situación”.

“Es un hecho lamentable porque toda muerte de un ser humano es lamentable, más si se trata de un joven que deja una familia desamparada. Estamos trabajando con la cancillería colombiana y las autoridades venezolanas para esclarecer este hecho. Ya se abrió una investigación y el gobierno venezolano responderá por la muerte de él. Me uno a su dolor, yo tengo hijos y haremos todo lo posible para que se haga justicia”, señaló el contraalmirante.

¿Qué pasó?

Los hechos, según los narró Mileidys Cáceres y su hijo Marcos, madre y hermano del occiso al periodismo de Llanera.com, se presentaron el 1 de abril, a la 11:30 de la mañana, cuando Luis Alberto Cáceres, pasaba en su canoa por el río Arauca, sobre el sector conocido como Puerto Nuevo, y vio que la Marina venezolana le estaba incautando una carga de cemento a otro canoero.

Fiel a la consigna de ayudarse entre compañeros, Cáceres se acercó al lugar y como vio que los militares no querían ceder ante los canoeros para que no les quitaran la mercancía, procedió a cortar la soga que amarraba la embarcación a tierra, tal y como su propia madre había hecho en otra ocasión. Fue entonces cuando uno de los soldados venezolanos, a 15 metros de distancia, apuntó a la espalda del hombre y disparó. La bala entró por la espalda de Cáceres, le destrozó el hígado y salió por el pecho.

“Generalmente los militares hacen disparos al aire, para espantar a los canoeros y que se vayan, pero en esta ocasión no fue así y un soldado de apellido Becerra le disparó a mi hermano por la espalda, quitándole la vida de esa forma tan cruel”, comenta Marcos Cáceres abatido, con la mirada clavada en el suelo, mientras se esfuerza por contener su dolor.

Acto seguido, los canoeros escucharon otro disparo que acabó con el motor de una de las canoas. Sin perder tiempo, auxiliaron a Cáceres y lo llevaron en la canoa que servía de vuelta a Arauca para ir directo al Hospital San Vicente, donde ingresó aún con signos vitales. Pero los daños que la bala de fusil hizo en el cuerpo de Cáceres eran demasiados para este hombre amante del fútbol, que jugaba como arquero en el equipo de su localidad, y aunque luchó por sobrevivir, perdió la batalla a las 2 de la tarde, hora de su deceso.

“Que no se quede así”: Madre de canoero.

Mileidys Cáceres, con una serenidad estoica a pesar del llanto, pidió la Cancillería Colombiana que la muerte de su hijo mayor no quede impune. “A pesar del acompañamiento de los araucanos, familiares y amigos nos quedamos solas, la esposa, las hijas y yo, pues era mi mano derecha. Por eso le pido al Gobierno que nos ayuden y no nos abandonen”, dijo ella.

Situaciones como ésta no son desconocidas para la mujer, quien contó cómo fue la vez en la que ella trató de ayudar a una mujer, dándole el ejemplo a su hijo: “Le iban a quitar un mercado que llevaba para su casa, entonces yo corté la soga y nos fuimos de allí con la mercancía. Los soldados dispararon, pero no a mí, sino al aire, por eso me salvé”. Sin embargo, con más dificultad en sus esfuerzos para evitar desmoronarse del dolor agrega con voz entrecortada: “Yo me salvé, pero mi hijo cuando hizo lo mismo, no corrió con esa suerte. A él me lo mataron miserablemente”

Con todo, la mujer cuenta que los problemas con la fuerza pública vienen desde siempre: “Eso no es un secreto para nadie, son las autoridades, todas ellas, tanto colombianas como venezolanas las que tratan de quitarnos las mercancías, y nos tratan como si fuéramos delincuentes. No somos contrabandistas, somos gente honrada, trabajadores que sin hacerle daño a nadie tratamos de ganarnos la vida y mantener a nuestras familias”

“Él era muy recochero, compañerista y buen deportista. Buen amigo, buen hijo, buen padre y esposo. Era hincha del Atlético Nacional y del equipo del Barcelona. Y el sustento de la familia que había formado con mi cuñada desde hace ocho años, pues ella es ama de casa. Sin embargo cuentan con nosotros. No las abandonaremos, pero queremos justicia y saber por qué le hicieron esa crueldad a mi hermano”, puntualizó Marcos Cáceres.

El sepelio, que se cumplió en horas de la tarde, fue multitudinario. Casualmente, un río de gente acompañó en medio de gritos y lamentos a Luis Alberto Cáceres a su última morada en el cementerio municipal de Arauca, con la firma intención de que su muerte no quedara en silencio y en donde con su sola presencia protestaron por lo que consideran una violación de los derechos humanos.

Ahora la madre, esposa e hijas de Cáceres deben enfrentarse a su indescriptible dolor y a la vida sin un hijo, esposo y padre, para salir adelante. No será fácil, siendo de una familia de escasos recursos, pero no tienen otra alternativa. Aún así, en la mente de todos los que presenciaron su tragedia quedó grabado el grito desgarrador de una niña, con una eterna pregunta que no tendrá una respuesta satisfactoria para ella.

Otros hechos violentos cometidos a canoeros por autoridades de Venezuela.

Luis Alberto Cáceres no ha sido el único canoero que ha muerto por disparos de las autoridades venezolanas. No pocos de esos casos ocurrieron en la frontera con el municipio de Saravena. Algunos de ellos son:

Agosto de 2011. Freddy Alexander Ortiz un canoero de 22 años - herido por Guardia venezolana en Puerto Contreras, Saravena, departamento de Arauca.

Septiembre de 2009. Amadeo Téllez, de 23 años, herido por el ejército venezolano en Puerto Contreras, murió cuando era llevado a Saravena.

Marzo de 2007. Alfonso Pedrozo Beleño de 29 años muerto por disparos guardia venezolana entre la Victoria, Venezuela y Arauquita, Arauca en el hecho también quedo herido un menor de doce años. 

Mayo de 2003. Teófilo Ramírez Rivera, de 32 años, muerto por disparos guardia venezolana desde un helicoptero,  en Puerto Contreras, Saravena, departamento de Arauca.

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Protesta de canoeros Rio Arauca, frontera colombovenezolana.
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Marcos Cáceres - hermano de Luis Alberto Cáceres

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