Temor por la trama que estarían armado el Gobierno y la Fiscalía expresó el diputado Edgar Guzmán Robles, luego de la orden de captura emitida en su contra por un juez de Bogotá.
“Ahora les salimos a deber porque quieren deslegitimizar las amenazas, indicando que son inventos, desconociendo la real situación”, dijo categóricamente el dirigente tameño.
Con tristeza, el diputado dijo que siempre se ha puesto la camiseta de la institucionalidad, considerándose como un hombre claro y transparente. “No es la primera vez que se presentan casos como este, pero siempre he confiado en Dios y la justicia.
El envolvente operativo hizo recordar las acciones de hace algunos años, cuando fueron privados de la libertad los más representativos dirigentes de la clase política de Arauca y cuyo proceso acaba de caerse en el Tribunal Superior.
“Esta situación me deja dudas sobre la misma acción del Estado y me obliga a revisar algunas cosas, pues a veces uno cree en determinadas personas o permite que estén alrededor de uno sin saber con qué intereses o intenciones lo hacen.
La Fiscalía plantea una hipótesis, según la cual ubique a una persona que estudio conmigo en la Universidad para proponerle que me enviara unas amenazas a través de un celular y luego beneficiarme de esto” dijo Guzmán Robles.
Agregó que desconociendo la realidad regional, el Fiscal dio relevancia a una denuncia de un amigo, quien debió tener razones poderosas para hacer eso. “Me imagino que fue asaltado en su buena fe por quienes han venido persiguiéndome políticamente desde hace un buen rato.
Ahora la Fiscalía pretende hacer creer que todo esto es simplemente un montaje de los diputados y, sobre todo, mio. Para ello, yo fui la persona que se inventó todo esto y creo la falsa expectativa en torno a las amenazas.
La verdad, no se cual es la intensión del Gobierno y la misma Fiscalía de querer deslegitimar la realidad de los araucanos y el dolor que sentimos al restar importancia a las acciones que todos conocemos y que son contundentes de los grupos al margen de la ley.
Quieren deslegitimizar esa realidad, pues el Fiscal desconoce que tengo seguridad desde hace ocho años, pues desde el 2004 he sido protegido por la fuerza pública y la Policía nacional sabe que uno no es delincuente que anda por ahí haciéndole daño a los araucanos, como piensa el fiscal.