Los ojos de todo el departamento de Arauca están en el municipio de Fortul, más exactamente en la casa de su alcalde, Jorge Enrique Muñoz Calvo, padre de la menor, en donde sus familiares, amigos y hasta los medios de comunicación esperan ansiosamente que aparezca sana y salva Nhora Valentina, quien hoy cumple 16 días de su secuestro.
El presidente Juan Manuel Santos declaró en su cuenta de Twitter que esperaba que en hora y media, la menor secuestrada ya estuviera en libertad. A esta hora, el plazo ya se cumplió y el país entero espera que la niña ya esté en libertad.
El gobernador le precisó a ELTIEMPO.COM mediante comunicación telefónica, que el defensor del Pueblo, Volmar Pérez, y funcionarios del Comité Internacional de la Cruz Roja se encuentran desde el jueves en el departamento fronterizo ultimando los detalles de lo que sería la liberación de la niña de 10 años plagiada hace 15 días, en vista de que los secuestradores ya se comunicaron con ellos para liberarla.
"Se suspendieron las operaciones, principalmente en zona rural de Arauquita donde sería liberada la menor", reveló el funcionario desde Cúcuta, donde junto con los comandantes del Ejército y Policía de Arauca participa en una reunión de seguimiento electoral convocada por el Ministerio de Defensa.
La suspensión de las acciones fue confirmada por el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.
En Fortul hay total expectativa por lo que pueda suceder en las próximas horas y la casa del Alcalde se encuentra custodiada por un gran número de policías.
La menor fue plagiada el pasado 29 de septiembre por dos encapuchados que la abordaron a las afueras del colegio público de Fortul en el que cursa quinto grado y hasta donde había sido llevada por su madre, Pilar Gutiérrez, en una motocicleta.
Las autoridades colombianas no han establecido si los secuestradores son guerrilleros o delincuentes comunes, y han puesto en duda comunicados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y el Ejército de Liberación Nacional (Eln) en los que ambos grupos rebeldes niegan que sean los responsables de la retención de la niña.