El cuatro de diciembre de cada año los araucanos hacen un tributo a la cultura llanera con la celebración de su día, con espiritualidad, música, joropo, gastronomía, artesanías y caballos.
La avenida ciudad de Arauca se empieza a llenar lentamente desde tempranas horas, los raizales que viven en este sector de la ciudad se preparan para que este día sea el comienzo de las mejores fiestas del llano colombo venezolano.
A media mañana un desfile encabezado por imagen de la patrona de los araucanos, los raizales a pie y a caballo recorren las calles de la ciudad hasta llegar a la catedral Santa Bárbara de Arauca.
Al medio día, la avenida se ha convertido en un hervidero de gente, llaneros y guates se funden en una hermandad que vive su día plenamente, con el reencuentro de amigos y familiares que llegan desde cercanas o remotas tierras.
Allí en la avenida, los araucanos almuerzan con los platos con los que loss ancestros se alimentaban cotidianamente, como es mamona o ternera a la llanera, pisillo de chigüire, picadillo, hallacas, guiso de cachicamo, de pato, de lapa, de galápago entre otros.
Como todos los años la alcaldía de Arauca hace reconocimientos a personas o entidades que se han destacado en sus labores, como fueron este año doña Abigail Quenza, la familia Castellano Beltrán, el comité de ganaderos, la casa de historia.
En la tarde, con lleno total, cantantes y bailadores de joropo hacen sus presentaciones en la tarima principal de la avenida.
La noche cae y muchos se derrumban por el cansancio o la embriaguez en la celebración, que comenzaron el día anterior con la serenata a Arauca y esta vez la elección de la señorita Arauca.
Muchos continuarán la parranda hasta el ocho de diciembre… o hasta entrado el 2012… hasta que el cuerpo y el bolsillo aguanten.