En tres municipios del departamento de Arauca se ha sentido con más fuerza el paro armado de la guerrilla del Eln que fue anunciado el fin de semana y que según unos panfletos estará vigente hasta el próximo viernes a las 6 de la mañana.
En Saravena, Fortul y Arauquita amanecieron izadas banderas del ELN distintos lugares de estos municipios y también dejaron abandonadas cajas con letreros de la agrupación armada en las calles.
En Saravena ayer se vivieron momentos de terror cuando explotaron dos artefactos explosivos en distintos lugares del municipio que dejaron a tres policías y un civil heridos; mientras en todo el comercio y el transporte estaba paralizado.
Fortul no es distinto al anterior municipio allí también permanecen cerrados todos los almacenes y tiendas, y no se encuentran vehículos que presten el servició de transporte público.
En Arauquita el periodista Nelson Pérez escribió la siguiente información de cómo se vivió el paro desde esa localidad fronteriza con Venezuela.
Desolación es lo que se vive en el municipio de Arauquita como consecuencia del paro armado que ha decretado la guerrilla del ELN en el departamento de Arauca. El comercio está con las puertas cerradas incluyendo las tiendas de barrio, el transporte completamente paralizado, no se ve ningún vehículo en las calles y carreteras de esta municipalidad, tampoco navegan las canoas en el paso fronterizo hacia Venezuela y muy pocas motocicletas transitan en el sector urbano de Arauquita.
Los colegios trabajaron a media marcha hasta las 9 o 10 de la mañana debido al reducido número de estudiantes que llegaron a las aulas de clase.
Las autoridades militares realizan continuos patrullajes de registro y control para garantizar la seguridad de los arauquiteños que viven con algún grado de tensión y sosiego durante los últimos días cuando se ha visto alterado el orden público.
Hoy en horas de la tarde, se presentó una persecución por parte de miembros de la SIJIN vestidos de civil quienes en su patrullaje escucharon algunos disparos y se dirigían a los respectivos controles cuando le hicieron el pare a un motociclista que se desplazaba al alta velocidad en una Pulsar, quien iba asustado por los disparos.
El joven de 17 años de edad, Yeferson Gabriel Pérez Parada, cucuteño recién llegado a Arauquita, entro en pánico al ver que los agentes al hacerle el pare lo encañonaron, y él, pensando que eran guerrilleros que lo iban a matar para quitarle la moto, de inmediato emprendió la huida hasta llegar a su casa ubicada en el Barrio San Isidro, donde lo alcanzaron los oficiales y se cercioraron que no era un guerrillero como también ellos lo creyeron.