Inteligencia para operación que terminó con 32 guerrilleros muertos comenzó en diciembre. Una labor de infiltración, en la que participaron varias personas, y un trabajo de inteligencia de dos meses llevaron a las Fuerzas Militares y a la Policía al golpe más contundente contra las Farc en Arauca, en el que murieron 32 guerrilleros y fueron capturados dos, heridos, entre ellos el segundo hombre del frente 10.
A la 1 de la madrugada del miércoles se concretó la operación, que además se convierte en el primer resultado del plan Espada de Honor, la nueva estrategia contra esa guerrilla -en cabeza del ministro Juan Carlos Pinzón- y que consiste en emplear grupos especializados de las Fuerzas Armadas en objetivos militares muy concretos. Así como en su momento fueron los hombres del secretariado de las Farc, ahora son mandos medios con importancia estructural para el grupo insurgente.
La operación, según altos mandos, no se dio en respuesta al ataque de las Farc el pasado fin de semana en Arauca, en el que murieron 11 militares, sino que estaba previamente planeada.
El frente 10 de las Farc había sido reestructurado hace un año, cuando asumió el mando alias 'Efrén', uno de los consentidos del abatido 'Mono 'Jojoy'. Su llegada obedeció al relevo que el secretariado hizo de 'Grannobles', hermano de 'Jojoy' y quien tenía cuestionamientos internos por arbitrariedades contra la población civil y los propios subversivos.
En diciembre pasado, a través de los infiltrados, comenzaron a identificarse las líneas de abastecimiento del grupo, comandado por alias 'Misael' -cuyo nombre real es Juan Vicente Carvajal- , el jefe que ayer quedó herido en medio del bombardeo.
Después vino la segunda fase de inteligencia para localizar de manera exacta el campamento golpeado y las rutinas de los guerrilleros. En ella participaron de manera coordinada Ejército y Policía.
Los desmanes de 'Misael' también contribuyeron. En los últimos meses se había dedicado a intimidar a la población civil con la exigencia de sumas de dinero. El golpe final se inició en la noche del martes.
El campamento fue localizado en Aguas Claras, corregimiento de Arauquita (Arauca). A la una de la madrugada los Supertucanos de la Fuerza Aérea, con apoyo de helicópteros Arpía, bombardearon el lugar.
Cinco minutos después se dio el desembarco de las tropas especiales de la Brigada Móvil 5. "Fue una operación de precisión quirúrgica, que muestra el entrenamiento y la capacidad de los pilotos de la Fuerza Aérea y de las tropas de superficie, que hicieron la toma del lugar de manera rápida", señaló el general Tito Saúl Pinilla, comandante de la FAC.
Según las fuentes militares, luego del desembarco y de una inspección visual, los soldados contabilizaron, además de los 32 guerrilleros muertos, cuatro lanzagranadas, tres morteros, una ametralladora, dos computadores y 31 fusiles. "También hallamos una motocicleta bomba lista para ser explotada, seguramente en una población cercana", dijo el general Pinilla.
La Fuerza de Tarea Quirón, que tuvo a cargo la operación, fue activada por el presidente Juan Manuel Santos en diciembre pasado y tuvo como primer objetivo reorganizar a las unidades militares.
Según el comandante del Ejército, general Sergio Mantilla, esta operación desestabiliza estratégicamente la estructura más poderosa que tienen el bloque ABC (Arauca, Boyacá, Casanare) de las Farc. Las estructuras de Arauca habían sido casi que impenetrables desde los años 90, cuando desplazaron al Eln y le quitaron la hegemonía al frente Domingo Laín de esta guerrilla. Al cierre de esta edición continuaban las operaciones
Vía: El Tiempo.