Mientras Colombia intenta abrirse paso hacia mercados como Estados Unidos e Israel, José Félix Lafaurie pidió a los ganaderos de Casanare mayor participación política y mejores condiciones para producir y exportar.
La ganadería colombiana atraviesa un momento de contrastes: mientras el mercado internacional abre nuevas posibilidades para la carne bovina, los productores siguen enfrentando problemas de productividad, clima, trazabilidad y acceso a herramientas que les permitan competir.
En ese escenario, Casanare quiere jugar un papel importante.
El debate quedó planteado durante la sexta edición del Mes del Conocimiento Ganadero, donde el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, llamó a los productores del departamento a dejar de ser espectadores de las decisiones públicas y ocupar espacios donde puedan incidir directamente sobre las políticas para el campo.
"El propósito: los ganaderos tienen que meterse en la política para que lo que soñamos se haga realidad. Somos 700.000 ganaderos: debemos tener líderes políticos. El sector ganadero tiene una oportunidad importante", afirmó.
El planteamiento adquiere relevancia en momentos en que el país intenta ampliar sus mercados para la carne bovina. El Gobierno Nacional ha venido adelantando gestiones para facilitar el acceso de la producción colombiana a Estados Unidos e Israel, mientras Fedegán ha identificado la coyuntura internacional como una oportunidad para aumentar las exportaciones.
Estados Unidos, una oportunidad que Colombia quiere aprovechar
El mercado estadounidense se ha convertido en uno de los principales focos de atención del sector ganadero.
Fedegán ha señalado que Estados Unidos atraviesa una reducción importante de su inventario bovino, situación que ha elevado la demanda y los precios de la carne. Lafaurie considera que Colombia debería aprovechar esa coyuntura para aumentar su participación en ese mercado.
En Casanare, el dirigente gremial sostuvo que el departamento podría beneficiarse de una expansión de las exportaciones.
"Vamos a exportar, haré todo lo que pueda para que este gobierno avance y Casanare podrá, seguramente con animales despostados", dijo.
Pero convertir esa posibilidad en negocios concretos requiere superar varios obstáculos. Uno de ellos es la trazabilidad del ganado, herramienta fundamental para garantizar el origen y las condiciones sanitarias de los animales destinados a mercados internacionales.
Lafaurie fue crítico al referirse a este punto: "No tenemos trazabilidad por los malos gobiernos".
El reto es producir más y mejor
La oportunidad exportadora también pone presión sobre la productividad del departamento.
De acuerdo con la información presentada durante el encuentro, Casanare produce 173.826 litros de leche diarios, con un promedio de 4,2 litros por vaca al día, y ocupa el puesto 15 en producción lechera nacional.
Para el coordinador de Cadenas Pecuarias de Fedegán-FNG, Ricardo Arenas Ovalle, mejorar esos indicadores requiere decisiones productivas más eficientes, reducción de costos, tecnología y asociatividad.
El llamado resulta especialmente relevante en un sector que viene enfrentando afectaciones por fenómenos climáticos. Fedegán reportó recientemente miles de animales muertos y cientos de miles en situación de riesgo en diferentes departamentos del país, entre ellos Casanare.
Así, la discusión ya no pasa solamente por producir más animales, sino por cómo producir con mayor eficiencia, garantizar la calidad y llevar el producto a mercados que paguen mejores precios.
Casanare quiere subir su nivel ganadero
El Gobierno departamental también puso sobre la mesa su propia meta.
El secretario de Agricultura de Casanare, Alexis Duarte, aseguró que la administración busca mejorar los indicadores productivos para llevar al departamento a los primeros lugares de la ganadería nacional.
"Que logremos estar en el top 1 de producción ganadera. Este es un propósito de este gobierno", manifestó.
Duarte también habló de una planta que se pretende desarrollar mediante una alianza público-privada y aseguró que la administración cuenta con recursos y un equipo de trabajo para intentar sacar adelante el proyecto.
"Esta vez sí lo vamos a lograr, tenemos el dinero, un equipo de trabajo, un equipo en la Secretaría de Agricultura", afirmó.
Para los productores, este tipo de infraestructura podría convertirse en una pieza importante si el departamento pretende avanzar de una economía basada principalmente en la producción primaria hacia una cadena con mayor transformación y valor agregado.
La apuesta ya no es solo productiva
El mensaje de Lafaurie en Casanare también tuvo una dimensión política.
El presidente de Fedegán insistió en que los ganaderos necesitan participar directamente en las decisiones que determinan el futuro del sector.
"Ahora tenemos que aprovechar este momento. Convencernos de que Colombia es una potencia a nivel mundial como país ganadero", sostuvo.
La invitación llega en un momento en que las decisiones sobre comercio exterior, sanidad animal, trazabilidad, seguridad rural y productividad pueden definir si Colombia logra aprovechar la coyuntura internacional.
Mientras el Gobierno Nacional busca abrir mercados y el gremio presiona para acelerar esos procesos, los productores tienen otro desafío: mejorar las condiciones de sus propias fincas para estar en capacidad de responder a una eventual mayor demanda.
En ese escenario, Casanare parte de una posición privilegiada por su tradición ganadera, pero también enfrenta el reto de transformar ese volumen productivo en competitividad, tecnología, valor agregado y capacidad exportadora.
El Mes del Conocimiento Ganadero dejó así una discusión que va más allá de un evento gremial: si Colombia tiene una oportunidad para vender más carne al mundo, la pregunta es si sus regiones productoras estarán preparadas para aprovecharla.