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  • Última actualización 2026-07-09 11:11:21

Comienzan a verse las consecuencias del paro en Arauca.

El sector ganadero, el cacaotero, el transporte y el comercio en los municipios de Tame, Saravena, Arauquita y Fortul son los más perjudicados con el bloqueo de la única vía que comunica a la región con el centro del país por una movilización que va a cumplir un mes terminó está semana en el cierre de las vías ante un supuesto incumplimiento de los acuerdos entre el Gobierno y las comunidades.

Las consecuencias del paro cívico se ven de al menos de tres maneras:

Desabastecimiento.

Cada semana dejan de salir de la región hacia el centro del país 200 camiones cargados con ganado. En los municipios bloqueados ya se reportan problemas de desabastecimiento, según confirmó la presidenta de la Cámara de comercio departamental Gisela Zuley Magardez.

En la capital del departamento no se ha sentido el efecto del paro porque la mayoría de los alimentos vienen de Venezuela y no requieren el uso de esa carretera.

Según las organizaciones sociales que lideran el paro, el departamento enfrenta una crisis social, ambiental y problemas laborales. Además culpan a las empresas petroleras de causar un grave deterioro al medio ambiente.

Pérdidas por $400 millones.

El presidente de la Cámara del Transporte, Ricardo Virviescas, dijo que el paro cívico que se desarrolla en el departamento de Arauca deja como consecuencia pérdidas económicas al sector del transporte y de pasajeros de entre 350 y 400 millones de pesos diarios.

"Esta es una situación muy delicada porque este es un paro que dice ser cívico, pero tiene carácter de armado y atemoriza a los propietarios de los vehículos de carga y de pasajeros para movilizarnos y nos impide producir para cumplir con nuestros compromisos financieros y económicos, que tenemos a cargo los que somos propietarios", sostuvo Virviescas.

Señaló que ello conlleva pérdidas entre 350 y 400 millones de pesos de pesos diarios, teniendo en cuenta que de allí se transportan productos hacia las diferentes regiones del país como yuca, plátano, cebada, granos y ganado, entre otros, para la Costa, Norte de Santander, Santander y Cundinamarca, y asegurar la parte alimentaria de los colombianos.

El dirigente gremial señaló que en los últimos días se ha sentido fuerte el paro en el departamento de Arauca.

De otra parte el presidente de la Cámara del Transporte, Ricardo Virviescas, afirmó que el paro armado que duró nueve días en el departamento de Chocó afectó al gremio con pérdidas que superan los 2.700 millones de pesos a los propietarios de los vehículos.

Petroleras suspendieron contratos.

Ante el paro cívico-armado que se adelanta en Arauca desde el pasado 21 de enero y que se agudizó el miércoles 13 de febrero, los trabajadores exponen la situación y exigen acuerdos y reuniones con el Gobierno.

La mayor preocupación de los trabajadores afiliados a la Unión Sindical Obrera por el cese de actividades, es la suspensión de los contratos con las multinacionales que trabajan en los campos petroleros. Así lo dio a conocer Oscar García, secretario del área de la USO.

“Los trabajadores del complejo Caño Limón tiene los contratos suspendidos. Las empresas optaron por suspender los contratos de trabajos más o menos a unos 700 o 900 trabajadores en promedio”, explicó García.

El trabajador perteneciente al sindicato de la industria petrolera de Colombia, afirmó que el argumento por parte de las multinacionales para suspender los contratos se basa en una figura legal que se encuentra en el artículo 51 del código sustantivo del trabajo.

Por su parte, Luis Carlos Mejía, vicepresidente de la Fundación de Derechos Humanos Joel Sierra, precisó que no hay ningún nexo con un paro armado y ellos son un movimiento cívico.

Así mismo, explicó las razones para que más de 10.000 civiles estén movilizados por toda la región.

“Nosotros consideramos que los daños o las pérdidas que se generan en base a un paro cívico son relativamente pequeñas a lo que se está luchando. Nosotros estamos luchando por un bienestar general, un bienestar social”, expuso Mejía.

Los trabajadores de las empresas petroleras presentaron las soluciones al paro que fue convocado desde el 21 de enero y desde el miércoles 13 de febrero se ha agudizado.

“Los que nosotros estamos exigiendo es la firma de un decreto que posibilite la interlocución de los sectores sociales en la inversión social para el departamento de Arauca y que se instalen unas mesas de concertación que generen que están posibilidades se vayan cristalizando”, agregó.

Mejía precisó que no se ha hecho mayor cosa desde abril del año pasado, cuando se hizo la toma en complejo petrolero de Caricare.

Enfrentamientos.

Los enfrentamientos entre los manifestantes y la fuerza pública ya han dejado decenas de heridos en ambas partes, que han sido atendidos en los centros asistenciales, pero aún así no cesan los disturbios en los sectores donde están bloqueando las vías del departamento.

Alfonso Campiño, promotor de las movilizaciones, dijo que el Gobierno debe comprometerse con inversión social, una política ambiental, ayudas a los indígenas y el arreglo de la carretera.

El Gobierno por su parte denunció una alta probabilidad de que el paro esté infiltrado por la guerrilla. El ministro del Interior, Fernando Carrillo, señaló que “no es fácil dialogar cuando le empiezan a disparar a la fuerza pública”.

A pesar de que ya hay videos de los constantes choques entre los antimotines de la Policía y los manifestantes, los promotores del paro rechazaron la acusación al señalar que los generales de Ejército y Policía le están mintiendo al Gobierno.

Los problemas de Arauca también se agravan por la reducción del monto de las regalías que recibe el departamento por la explotación petrolera.

A pesar de los resultados del paro, ninguno de los bandos (manifestantes y Gobierno) parece dispuesto a ceder terreno. Y mientras la comunidad padece las consecuencias, vive en incertidumbre preguntándose hasta cuándo continuará esta situación que a todas luces indica que empeorará.

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