Hugo Vázquez Niño, agente interventor de la Unidad de Salud de Arauca, (UAE) explicó en rueda de prensa con los medios de comunicación, qué está pasando con el Hospital San Vicente. La situación, en sus palabras, es “muy grave”.
“En reunión extraordinaria, con el gobernador electo Facundo Castillo y la junta directiva se pidió el estado real del Hospital y descubrimos con sorpresa que hay más de 2 mil millones de pesos en compromisos que no tienen respaldo presupuestal. Esto evidencia que el Hospital San Vicente está una grave crisis financiera. Si no nos dan estos informes nos vemos abocados a denunciar esta situación ante la superintendencia. La próxima reunión es el 6 de diciembre”, inició el interventor Vázquez Niño.
Y añadió: “El gerente ha presentado informes deficientes, solo globales y en los detallados es que se ve la crisis. El hospital ha tenido una mala administración y el gerente viene a pedir la ayuda de la junta directiva cuando se ve con el agua al cuello, cuando siempre hemos estado dispuestos a ayudar. Ni siquiera se sabe a ciencia cierta cuánto deben, y el sindicato dice que son más de 8 mil millones. ¿Cómo se puede tomar decisiones sin información precisa?”
Para tratar de solucionar el problema del centro asistencial, la UAE ya ha gestionado recursos para pagarle: “El lunes se radicó una conciliación entre hospital y la Gobernación solicitada por ellos ante la Supersalud. Se espera que se firme antes del 23 de diciembre, para poderle pagar 902 millones de pesos al Hospital San Vicente. Y la Unidad ya también ha hecho los procesos ante la Asamblea Departamental para la modificación por acuerdo de un proyecto de gastos, y poderle pagar también otros mil millones.”, sostuvo el interventor.
Pero lo que se podría ver como un alivio a la crisis que atraviesa el centro hospitalario, realmente no lo es, según indicó Vázquez Niño: “El Hospital San Vicente está embargado por un juzgado y todo dinero que se le gire, irá para la cuenta judicial. De hecho yo debo enviar ese dinero a esa cuenta y no directamente al hospital.”, dijo.
La crisis del Hospital San Vicente, no solo es financiera, también es asistencial con los usuarios, según comentó Vázquez Niño: “No tiene insumos para atender, solo funciona el área de urgencias, hospitalización y algo de consulta externa, pero hay exceso de trabajo con el personal de planta, no tienen descanso. Le piden al paciente hasta el suero, agua destilada, catéter, algodón. Esto no puede seguir pasando. Con estas fallas administrativas y técnicas, se ve vulnerable a una intervención u otras medidas que tomen los entes de control”
A esto se le añade que los funcionarios del Hospital San Vicente, cansados de que no les paguen su salario, han manifestado su intención de renunciar en estos días. Frente a esto, el interventor puntualizó: “Si los empleados piensan renunciar, afectaría gravemente al hospital pues una de las grandes falencias es la escasez de personal y de renunciar los que quedan, sería muy grave para la población en materia de atención”.