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Analizando como impedir que Barreiro se fortalezca.
Cultura

Diario de la Independencia. Capítulo 6: La carrera contra el tiempo

El Diario de la Independencia reconstruye, día por día, los acontecimientos de la Campaña Libertadora de 1819 a partir de memorias de sus protagonistas, documentos históricos e investigaciones académicas. Las escenas descriptivas recrean el ambiente de la época sin alterar los hechos documentados.

Boyacá, 2 de agosto de 1819.

La guerra había entrado en una nueva etapa.

Ya no se trataba únicamente de marchar o de resistir.

Ahora la victoria dependía del tiempo.

Cinco días atrás, en el Pantano de Vargas, el Ejército Libertador había impedido que las fuerzas realistas destruyeran la campaña de Bolívar. Pero aquella victoria había dejado profundas heridas en ambos bandos.

El coronel José María Barreiro conservaba su ejército, aunque muy golpeado. Sabía que necesitaba reorganizarse y mantener abierta la comunicación con Santafé, donde el virrey Juan de Sámano todavía podía enviar hombres, armas y suministros para reforzar la defensa del Nuevo Reino de Granada.

Bolívar también había sentido el golpe de la batalla. Aunque llegaban voluntarios y caballos a enlistarse bajo su mando, cualquier ayuda al ejército patriota era bienvenida. Pero no eran abundantes.

Así que Bolívar comprendía perfectamente el peligro.

Cada día que Barreiro ganara era un día más para recibir ayuda.

Cada día que los patriotas perdieran podía echar por tierra todo lo conseguido desde el cruce del páramo de Pisba.

La campaña acababa de convertirse en una carrera contra el tiempo.

Aquel 2 de agosto, ninguno de los dos comandantes buscaba un combate precipitado.

Barreiro necesitaba conservar intacto el camino hacia Santafé.

Bolívar necesitaba impedirlo.

Ambos comprendían que la siguiente batalla debía librarse en el lugar y el momento más convenientes.

Por eso las órdenes de aquel día no se centraron únicamente en mover tropas.

También consistieron en confirmar caminos, calcular tiempos de marcha y seguir con atención cada noticia procedente de los pueblos de la provincia de Tunja.

Mientras los soldados descansaban unas horas o reparaban sus equipos, sus comandantes peleaban otra batalla, silenciosa pero decisiva: la de la información.

Al mismo tiempo, una decisión empieza a madurar.

Durante los días anteriores, Bolívar había recibido informes fragmentados.

Ninguno bastaba por sí solo.

Pero juntos empezaban a mostrar un panorama distinto.

Si esperaba demasiado, Barreiro tendría más posibilidades de fortalecerse.

Si actuaba con precipitación, podía repetir los errores que tantas campañas habían costado en el pasado.

Por primera vez desde el Pantano de Vargas, Bolívar dejó de pensar únicamente en el enemigo que tenía enfrente.

Comenzó a pensar en el enemigo que podía llegar.

Y esa diferencia cambiaría el rumbo de la campaña.

Hay guerras que se ganan con valor. Otras se ganan llegando primero.

El protagonista del día

El tiempo

No llevaba uniforme.

No empuñaba un fusil.

No montaba a caballo.

Pero podía decidir el destino de toda una campaña.

Para Barreiro, cada jornada aumentaba las posibilidades de recibir apoyo.

Para Bolívar, cada jornada sin actuar podía significar perder la iniciativa conquistada con tanto esfuerzo.

En los primeros días de agosto de 1819, el tiempo se convirtió en el adversario más temido de ambos generales.

¿Sabía que...?

Tras el combate del Pantano de Vargas, el mando realista mantuvo el objetivo de preservar la comunicación con Santafé, mientras Bolívar aceleró sus movimientos precisamente para evitar que esa ventaja estratégica fortaleciera nuevamente a Barreiro. La rapidez con la que se desarrollaron los acontecimientos entre el 2 y el 7 de agosto fue uno de los factores decisivos de la campaña.

Cómo se construyó esta historia

Daniel Florencio O'Leary. Memorias del General O'Leary.

José Manuel Restrepo. Historia de la Revolución de la República de Colombia.

Eduardo Mantilla Trejos. Espolones de Oro.

Armando Martínez Garnica. La Campaña Libertadora de 1819.

Academia Colombiana de Historia.

Biblioteca Virtual del Banco de la República.

Mañana en el Diario de la Independencia

3 de agosto de 1819

Mientras el reloj sigue corriendo, Bolívar empieza a contemplar una maniobra que pocos de sus oficiales imaginan posible.

Para derrotar a Barreiro no bastará con perseguirlo.

Habrá que adelantarse a él.

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