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Claves en los hidrocarburos.
Orinoquia

Meta y Casanare, claves para aumentar la producción de petróleo y gas

El CREE plantea que ambos departamentos estarán entre los principales productores de hidrocarburos del país durante las próximas décadas. Las decisiones que se tomen desde ahora serán determinantes para la oferta energética de los años 2030.

Meta y Casanare están llamados a mantener un papel central en la producción de petróleo y gas de Colombia durante las próximas décadas, de acuerdo con las proyecciones presentadas por el Centro Regional de Estudios de Energía (CREE).

El planteamiento fue expuesto por Tomás González, exministro de Minas y Energía y director del CREE, durante un seminario de energía de ANIF, en el que presentó diferentes escenarios sobre el futuro de los hidrocarburos en el país.

Para el petróleo, Meta y Casanare aparecen entre los departamentos que liderarían la producción hasta 2050, incluso bajo escenarios diferentes de desarrollo de la industria.

Meta y Casanare, en el centro de la producción petrolera

El CREE analizó escenarios que van desde una disminución continua de la producción hasta otro en el que Colombia desarrolla recursos contingentes y prospectivos para prolongar la producción.

Los recursos contingentes son aquellos que ya han sido identificados, pero que todavía enfrentan dificultades técnicas, contractuales o comerciales que impiden incorporarlos como reservas o llevarlos a producción.

En el escenario de mayor desarrollo, González planteó que Colombia podría superar el millón de barriles diarios hacia la mitad de la próxima década.

"Si se materializaran todas las condiciones, lograríamos tener a mitad de la próxima década, estar por encima de casi el millón de barriles", señaló el director del CREE.

En todos los escenarios petroleros planteados por el centro de estudios, Meta y Casanare mantienen un papel destacado en la producción nacional, aunque después de la década de 2030 se proyecta una disminución gradual de los volúmenes.

Casanare también es estratégico para el gas

El departamento de Casanare no solamente aparece como uno de los territorios fundamentales para el petróleo. También figura entre los principales aportantes potenciales de gas.

El CREE advierte que, si no se desarrollan nuevos recursos, la producción nacional de gas tendría una caída importante hacia 2050.

Por el contrario, la incorporación de recursos contingentes permitiría aumentar la producción durante la década de 2030.

El escenario más ambicioso, que además contempla recursos prospectivos, proyecta que Colombia podría superar los 3.000 millones de pies cúbicos diarios de gas hacia finales de los años 2030.

"Si le apostamos también a los prospectivos, la incidencia sería gigantesca", afirmó González al explicar el escenario de mayor desarrollo.

Aunque se tratara de una proyección optimista y solo se cumpliera una parte de sus estimaciones, el director del CREE sostuvo que el impacto sobre la producción nacional sería significativo.

¿Qué significa para Meta y Casanare?

Las proyecciones ubican a Meta y Casanare en una posición estratégica frente a la seguridad energética del país.

Una mayor producción nacional permitiría reducir la necesidad de importar petróleo y gas, al tiempo que contribuiría a mantener los ingresos fiscales provenientes de la actividad petrolera.

El CREE calcula que, en un escenario de fortalecimiento de la industria, los ingresos para el Estado provenientes de renta, regalías y dividendos de Ecopetrol podrían alcanzar entre $25 billones y $26 billones.

Para González, esos recursos tendrían efectos sobre la capacidad del Estado para financiar programas de salud, educación, vivienda, reducción de la pobreza y otros objetivos sociales.

Pero el punto central de su exposición fue el tiempo. Las decisiones que permitan aumentar la producción durante los años 2030 deben comenzar a tomarse desde ahora, debido a los años que requieren los proyectos de exploración y producción para convertirse en nueva oferta.

Así, para Meta y Casanare, dos de los principales territorios productores de hidrocarburos del país, las decisiones que se adopten durante los próximos años tendrán incidencia directa en el papel que desempeñarán en el mercado energético colombiano durante las décadas de 2030 y 2040.

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