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Entre amenazas y explosiones del ELN y el Gobierno Nacional.
Orinoquia

ELN desafía a De La Espriella y advierte que responderá a la ofensiva militar del Gobierno

Alias Fabio, comandante político del Frente de Guerra Oriental, rechazó el sometimiento a la justicia en las condiciones planteadas por el Gobierno y anunció resistencia armada si continúa la ofensiva estatal. Sus declaraciones se conocen en medio de una seguidilla de hechos violentos en Arauca y Casanare.

El Ejército de Liberación Nacional (ELN) no contempla someterse a la justicia en los términos planteados por el presidente Abelardo De La Espriella y advierte que responderá militarmente si el Gobierno mantiene su estrategia de confrontación.

Así lo manifestó alias Fabio, identificado como comandante político del Frente de Guerra Oriental, en una entrevista concedida a medios de comunicación. Su pronunciamiento tiene especial relevancia para Arauca, Casanare y Boyacá, departamentos donde opera principalmente esta estructura guerrillera.

“Jamás una tempestad como la que quiere plantear el presidente Abelardo de la Espriella podrá someter y llevar al ELN humillado a una mesa de negociación”, afirmó.

El jefe insurgente rechazó que el sometimiento sea una condición para hablar de paz y cuestionó el cierre de los espacios de negociación que funcionaron durante el Gobierno anterior.

“Si no hay un diálogo, no se logrará ninguna transformación ni se llegará a acuerdos de paz”, expresó.

Sin embargo, sus declaraciones no representan un rechazo absoluto a cualquier conversación. Alias Fabio aseguró que el ELN estaría dispuesto a dialogar, pero insistió en que las conversaciones tendrían que partir de acuerdos sobre transformaciones políticas y sociales, y no de una exigencia de entrega a la justicia.

La advertencia coincide con nuevos hechos violentos en Arauca y Casanare

Las declaraciones del comandante guerrillero se conocen en una semana marcada por acciones armadas, intimidaciones y ataques contra infraestructura en la Orinoquía.

El 27 de octubre, hombres armados recorrieron sectores residenciales y comerciales de Saravena, Arauca. Ese mismo día, otros sujetos instalaron una bandera del ELN en el monumento al Indio Girara, en el casco urbano de Tame, a pocas cuadras de la estación de Policía. También aparecieron mensajes alusivos a esa guerrilla en el centro poblado de Betoyes, zona rural de Tame.

En Arauquita, un policía recibió un disparo de un francotirador en inmediaciones de la plaza de mercado. El proyectil impactó su chaleco antibalas y el uniformado no resultó herido.

La Gobernación de Arauca rechazó el 28 de octubre los recientes hostigamientos e incursiones armadas en Arauquita, Saravena y Tame, y anunció coordinación con la Fuerza Pública para reforzar las operaciones, los patrullajes y los controles en los cascos urbanos y corredores estratégicos.

A estos hechos se suma la quema de maquinaria que pertenecería a la empresa KMA, la cual adelantaba trabajos en la vía Marginal de la Selva, cerca del puente sobre el río Casanare, en jurisdicción rural de Hato Corozal. La autoría de este hecho debe mantenerse bajo investigación.

Un carro bomba destruyó el peaje San Pedro

En Casanare, otro de los hechos más graves ocurrió en la madrugada del 23 de octubre, cuando un vehículo cargado con explosivos detonó en el peaje San Pedro, ubicado en jurisdicción de Villanueva, sobre la vía hacia Monterrey.

La explosión dejó cuatro trabajadoras lesionadas, daños de consideración en la infraestructura y afectaciones ambientales. El gobernador César Ortiz Zorro informó sobre la muerte de centenares de aves como consecuencia de la onda explosiva.

La Agencia Nacional de Infraestructura reportó inicialmente tres personas con lesiones leves y siete ilesas, mientras que los reportes posteriores de las autoridades locales y medios de comunicación dieron cuenta de cuatro trabajadoras heridas.

La investigación busca establecer quiénes estuvieron detrás del atentado. Aunque información de inteligencia conocida después del ataque señaló al ELN como posible responsable y planteó que habría sido una retaliación por operaciones militares, esa atribución no equivale a una responsabilidad judicialmente establecida.

El presidente De La Espriella condenó el ataque y ordenó desplegar las capacidades de la Fuerza Pública y los organismos de inteligencia para identificar y capturar a los responsables.

Días antes, el 19 de octubre, durante la visita presidencial a Arauca, una tractomula fue atravesada en la vía Tame–Arauca, a la altura de Flor Amarillo. El bloqueo fue retirado por el Ejército y llevó al mandatario a anunciar una ofensiva contra el ELN y las disidencias de las Farc.

Ese mismo día, una volqueta atravesada cerca de las instalaciones de la Brigada 18 generó una alerta por un posible atentado durante el consejo de seguridad. La inspección militar descartó que el vehículo contuviera explosivos.

La sucesión de estos episodios muestra el escenario de tensión que atraviesa la región y explica la relevancia de las advertencias del Frente de Guerra Oriental.

“Si sigue planteando la guerra, tenemos que responder”

En la entrevista, alias Fabio aseguró que el ELN está preparado para responder a una ofensiva militar y sostuvo que la muerte de sus comandantes no significaría el desmantelamiento de la organización.

“El ELN está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias. Ellos les ponen precio a las cabezas de los comandantes y creen que con matar a un comandante el ELN se acabó. No. Miles de combatientes empuñarán las armas y miles de comandantes saltarán a ponerse al frente”, manifestó.

También aseguró que la guerrilla cuenta con capacidades militares que, según él, todavía no ha utilizado plenamente.

“Si quiere dialogar con el ELN, el ELN está dispuesto a hablar con el Gobierno. Si quiere la paz, la paz la damos nosotros. Y si sigue planteando la guerra, pues tenemos que responder de la misma forma: resistiendo con tecnología, con inteligencia y con audacia”, dijo.

Estas afirmaciones corresponden a la versión de un mando guerrillero y no constituyen una verificación independiente de las capacidades militares que menciona.

De La Espriella cerró las mesas de diálogo

El pronunciamiento se produce después de que el presidente Abelardo De La Espriella anunciara el fin de las mesas de diálogo y las conversaciones socio-jurídicas que se habían establecido durante la administración anterior.

El 4 de septiembre de 2026, la Presidencia informó que el mandatario había expedido actos administrativos para poner fin a esos espacios. El Gobierno defendió el sometimiento a la justicia como la alternativa para los integrantes de organizaciones armadas ilegales.

Días después, mediante el Decreto 391 del 9 de septiembre, fueron revocadas las designaciones de los representantes que participaban en la mesa de conversaciones con el ELN.

La decisión marcó un cambio en la política frente a esa guerrilla: el Ejecutivo dejó de reconocer la negociación como mecanismo vigente y puso el énfasis en las operaciones de la Fuerza Pública y el sometimiento judicial.

Arauca, epicentro de una disputa que se extiende por la región

La confrontación en Arauca tampoco se limita a la relación entre el ELN y el Estado. La Defensoría del Pueblo, mediante la Alerta Temprana 014 de 2025, advirtió sobre los riesgos para la población civil derivados de la disputa entre el Frente Domingo Laín Sáenz, perteneciente al Frente de Guerra Oriental del ELN, y estructuras del Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc.

La alerta incluyó los siete municipios de Arauca y Cubará, en Boyacá, y advirtió sobre riesgos de homicidios, desplazamiento, confinamiento, reclutamiento de menores y control territorial y social por parte de los grupos armados.

En este escenario, las declaraciones de alias Fabio no constituyen un anuncio de reanudación de diálogos ni una propuesta formal de negociación. Son la posición expresada por un mando del Frente de Guerra Oriental frente a la política de seguridad del nuevo Gobierno.

El contraste es evidente: Mientras el Ejecutivo exige sometimiento a la justicia y anuncia operaciones militares, el ELN rechaza esa condición, advierte que responderá con las armas y sostiene que todavía contempla la posibilidad de dialogar.

Para Arauca, Casanare y los demás territorios donde tiene presencia esta estructura, el desarrollo de ese pulso tendrá consecuencias directas sobre la seguridad de la población civil.

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