La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) llegó al departamento de Arauca para apoyar a miles de desplazados afectados por la violencia. Ante la preocupante situación de desplazamiento en Arauca, la ONU prepara apertura de una oficina en el departamento. Se busca potecializar la respuesta de las autorida"> La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) llegó al departamento de Arauca para apoyar a miles de desplazados afectados por la violencia. Ante la preocupante situación de desplazamiento en Arauca, la ONU prepara apertura de una oficina en el departamento. Se busca potecializar la respuesta de las autorida"> La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) llegó al departamento de Arauca para apoyar a miles de desplazados afectados por la violencia. Ante la preocupante situación de desplazamiento en Arauca, la ONU prepara apertura de una oficina en el departamento. Se busca potecializar la respuesta de las autorida"> La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) llegó al departamento de Arauca para apoyar a miles de desplazados afectados por la violencia. Ante la preocupante situación de desplazamiento en Arauca, la ONU prepara apertura de una oficina en el departamento. Se busca potecializar la respuesta de las autorida" />
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) llegó al departamento de Arauca para apoyar a miles de desplazados afectados por la violencia. Ante la preocupante situación de desplazamiento en Arauca, la ONU prepara apertura de una oficina en el departamento. Se busca potecializar la respuesta de las autoridades regionales para la atención inmediata a éstas poblaciones.
Equipos de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) se encuentran en el departamento de Arauca para ayudar a miles de desplazados afectados por la violencia.
En ésta zona del país, se estima que han huido unas 2.000 personas desde principios de este mes como consecuencia de los combates entre grupos armados irregulares.
Ante ésta situación, la ONU está haciendo preparativos para abrir una oficina en ese departamento, explicó Gustavo Valdivieso, oficial de información pública del organismo.
"El establecimiento de una oficina del ACNUR allí es una manera de potenciar la respuesta de las autoridades para que empiecen a hacer planes y proyectos de atención a las necesidades de las poblaciones desplazadas y de prevención del desplazamiento, no sólo mediante mecanismos militares, sino también de mecanismos de la presencia civil del Estado", dijo Valdivieso.
Otro tema que preocupa al ente es el desplazamiento de grupos indígenas. "Éste es un tema de gran preocupación, debido a sus fuertes lazos con la tierra, de la cual depende su supervivencia cultural", explicó Roberto Mignone, Vice-Representante del ACNUR en Colombia. El Delegado de Naciones Unidas advirtió que bajo la legislación colombiana y los principios internacionales, deben hacerse esfuerzos especiales para proteger a grupos indígenas del desplazamiento forzado.
ACNUR aseguro que muchos niños se encuentran entre el grupo de desplazados. "Por esta razón existe mucha preocupación, especialmente en Saravena, sobre la situación de salud que se podría deteriorar con la llegada de tantas personas en las dos últimas semanas.
El ente solicitó que en Arauca se necesita más ayuda para atender el desplazamiento de estas 2.000 personas. Las advertencias del organismo Internacional para los refugiados son enfáticas pues "algunos lugares del departamento, y sobre todo alrededor del pueblo de Tame, el campo se encuentra casi vacío. Las personas comenzaron a huir hacia las ciudades durante la segunda semana de este mes, después de recibir amenazas de grupos armados irregulares. El gobierno y varias ONG reportaron el asesinato de varios líderes de la comunidad desde inicios del año" indica la ACNUR en un reciente comunicado.
Los testimonios de la gente de la región, recogidos por ACNUR son muestra de la compleja y difícil situación que viven las comunidades indígenas y campesinas de Arauca. "Estamos atrapados en una encrucijada y dondequiera que vayamos terminamos en un problema" dijo un campesino de un pequeño pueblo a las afueras de Tame. "Algunos de ellos -actores armados- nos dicen que tenemos que irnos, otros dicen que debemos quedarnos. Al final de cuentas no somos amigos de Dios ni del diablo", relatan.