A punto de accidentarse estuvo el avión Embraer 170 FAC -1180 de Satena con 76 pasajeros a bordo, cuando el aparato se disponía a despegar del aeropuerto de la capital araucana.
El percance se registró la noche anterior en momentos que la aeronave llevaba el cupo completo y ya había tomado suficiente velocidad para levantar vuelo.
Inesperadamente la tripulación sintió un ruido y detectó la falla en una de las turbinas del avión de fabricación brasilera, ante lo cual debió realizar una maniobra para detener el aparato.
“En el momento de despegar se escuchó una explosión y el avión frenó bruscamente a tal punto que casi se sale de la pista. Fue tan brusca la parara que varios pasajeros se golpearon con las sillas”, dijo Dolly Fernández, una periodista que viajaba a un encuentro en Bogotá.
Una vez en plataforma, se logró comprobar que se trataba de un pájaro conocido con el nombre de Nénguere que se atravesó y se introdujo en una de las turbinas.
La empresa Satena debió adoptar un plan de emergencia y enviar dos aviones medianos, un Dornier y un ATR para cumplir con el itinerario y llevar los 76 pasajeros hacia la capital de la República.
El agente de Satena en Arauca, ingeniero Iván Rivera Mariño, explicó que nada tuvo que ver el peligro aviario del basurero, pues se trató de un incidente con un animal silvestre que generalmente es atraído por las luces de la pista.