Desde las seis de la mañana se restableció el servicio de agua en la ciudad, gracias a que los estudios hechos al río Arauca no mostraron ningún tipo de riesgo para la salud humana.
“Ecopetrol y la Unidad de Salud, concluyeron que podíamos habilitar la prestación del servicio”, dijo Olga Latorre, gerente de la Empresa Municipal de Servicios Públicos (EMSERPA).
La suspensión del servicio obedeció al atentado que sufrió el oleoducto Caño Limón-Coveñas en Norte de Santander, el cual originó un derrame de crudo a los afluentes cercanos, entre ellos el río Arauca.
“El servicio de agua se suspendió el pasado domingo sobre las once de la mañana, cuando Ecopetrol y sus técnicos avisaron de la llegada de una macha de crudo”, afirmó la gerente.
Agregó que el trabajo articulado entre Ecopetrol, Unidad de Salud, y Emserpa, permitió cuidar la salud de los habitantes del Municipio, pues hubo una comunicación permanente.