La revista Semana sacó en su especial periodístico “25 Municipios Críticos” todo un informe que analiza la situación de la capital del departamento en vista de la próximas elecciones regionales. En dicho documento se resaltan la seguridad, las regalías y la influencia de Julio Acosta. Esto es lo que dice:
Los grupos armados son los vecinos indeseados de la capital del departamento. Entran al municipio, secuestran o extorsionan y regresan a Venezuela.
Esta semana Arauca fue noticia en el país después de que la guerrilla anunciara un 'paro armado'. Para muchos colombianos parecía una noticia del pasado, pero para los habitantes del departamento es un hecho conocido desde hace meses. Las FARC y ELN se esconden en Venezuela y entran a Arauca a secuestrar y extorsionar. Y no son los únicos: los paramilitares también están en la zona.
La declaración que hizo en días pasados el gobernador de Arauca, Luis Eduardo Ataya, resonó en todos los medios: “La frontera es el problema número uno para el departamento de Arauca porque la guerrilla existe, se encuentra y sus campamentos están todavía en territorio venezolano (…) Los 420 kilómetros de frontera del departamento de Arauca con Venezuela están totalmente invadidos por la guerrilla de las Farc y del ELN y apoyadas por las Fuerzas Bolivarianas que creó el presidente Chávez”.
Según explicaron algunas fuentes locales a Semana, desde Venezuela operan tres grupos armados ilegales: el ELN, las FARC y las Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL), más conocidas como 'Los Boliches'. Aunque este último grupo es venezolano y delinque en el Alto Apure, también tiene influencia en Arauca.
Una cifra extraoficial indica que alrededor de diez personas han sido secuestradas en la capital de Arauca en lo que va del año. Se calcula que la cifra es mucho mayor en el departamento. “Cualquiera de las tres guerrillas los compran [a los secuestrados] y luego les ponen un alto precio como condición para liberarlos”, señaló a Semana uno de los afectados, por quien sus familiares debieron pagar una gruesa suma de dinero. Las autoridades también admiten que algunas de las víctimas caen en poder de delincuentes comunes que los entregan al mejor postor.
El modus operandi es siempre el mismo: la persona es secuestrada en Arauca capital y llevada a Venezuela por el río Arauca. En ese punto crítico, las autoridades han prometido ubicar un puesto de control, lo cual hasta ahora no ha sucedido.
Pero el problema no termina con la presencia guerrillera en el departamento. La Defensoría del Pueblo, en el informe especial sobre riesgo electoral, dice que existen indicios "cada vez mayores, sobre la reactivación de grupos armados posdesmovilización de las autodefensas, especialmente en el municipio de Tame, desde donde estarían desplegando acciones hacia los municipios de Fortul, Arauquita y Saravena, con posibles corredores de movilidad hacia el departamento del Casanare, vía Puerto Rondón y Cravo Norte".
Además del secuestro, tanto estos grupos como la guerrilla estarían involucrados en actividades de extorsión común en la ciudad de Arauca y los municipios aledaños. Varios comerciantes y contratistas de la zona que prefieren no identificarse, han denunciado que son objeto de llamadas intimidatorias para ‘boletearlos’.
Con la violencia llega de la mano el desplazamiento forzado, que en la zona de frontera viene acompañado de deportaciones de colombianos. En lo transcurrido de 2011, Acción Social registra que 14.802 desplazados llegaron a Arauca.
Preocupado por la situación del departamento, el Ministerio de Defensa activó hace un mes en Arauca un grupo Gaula militar y de policía, compuesto por más de 60 hombres, con el propósito de combatir la situación de orden público. Y, como era de esperarse, la seguridad se volvió el tema bandera de las campañas.
El Alcalde que resulte electo el 30 de octubre recibirá las regalías congeladas, desde 2009, por cuenta de los malos manejos de las pasadas administraciones. La crisis comenzó en 2002, cuando el entonces alcalde William Reyes invirtió irregularmente los excedentes de ese rubro.
Como venían saldos de años anteriores, el presupueste en 2011 fue de 46 mil millones de pesos, de los cuales ya han sido autorizados 31 mil. Con este dinero, los ingresos propios y lo que llega del Sistema General de Participaciones, la administración actual emprendió la ejecución de varias obras, que no han estado exentas de polémicas. Entre otras, un parque que costó más de 700 millones de pesos y un contrato de 200 para la construcción de baterías sanitarias en varias veredas. Las juntas comunales han reportado irregularidades y sobrecostos en la ejecución. Semana, sin embargo, no pudo confirmar estas denuncias de manera independiente.
En el caso departamental, la red de veedurías, impulsadas por el Comité de Seguimiento a las Inversiones de Regalías, encontró falencias en la construcción del nuevo hospital, donde se han invertido más de 30 mil millones de pesos. Irónicamente, mientras el ELN realizaba un paro armado de tres días, fue necesario remitir pacientes desde Arauca al hospital de Saravena, porque desde hace varias semanas está dañado el tomógrafo en la capital del departamento.
La situación se complicará aún más debido al declive en la producción petrolera en la zona y a la reforma de las regalías. Según la proyección de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, mientras el promedio entre 2007 y 2010 fue de 39 mil millones de pesos, entre 2012 y 2014 bajará a alrededor de 19 mil, y entre 2015 y 2020, se recibirán aproximadamente 16 mil.
El destino político reciente de Arauca ha estado marcado en gran medida por el ex gobernador Julio Acosta Bernal. Hasta antes de su captura en marzo pasado, Acosta estaba metido de lleno en la política local, y su influencia iba a ser decisiva en las elecciones. Es posible que quiera mantener su poder desde la cárcel, como es el caso de tantos sindicados de parapolítica presos, pero hasta ahora no se han conocido denuncias al respecto.
Varios desmovilizados de los paramilitares acusan a Acosta de ser cómplice del asesinato del registrador Juan Alejandro Plazas y de los crímenes de periodistas y figuras de la oposición en Arauca. Por otro lado, en las versiones libres de 2009, Miguel Ángel Mejía Múnera, alias el 'Mellizo’, ex jefe del Bloque Vencedores de Arauca, afirmó que por instrucciones de Carlos Castaño, le prestó al entonces candidato Julio Acosta 500 millones de pesos para su campaña. Dijo que se trataba de una persona de confianza. Durante su mandato, Acosta - que aún no ha sido condenado - fue víctima de varios atentados contra su vida, presuntamente perpetrados por la guerrilla. De todos salió ileso.
El otro Acosta que ha sido noticia recientemente es su hijo, Julio César Acosta, concejal de Bogotá por Cambio Radical. Acosta se trenzó en una discusión pública con la candidata a la Alcaldía Gina Parody, quien hace unas semanas difundió una fotografía de él con el paramilitar de Arauca Félix Bata, alias 'Tolima'. Carlos Fernando Galán pidió que le revocaran el aval para esta campaña. Acosta defendió su inocencia y siguió adelante con su candidatura.