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Operación militar en Apure abre interrogantes sobre el futuro de las estructuras del ELN en la frontera con Arauca.
Arauca

Silencio del Gobierno venezolano e interrogantes sobre el alcance de la operación militar contra el ELN en Apure

El ataque habría sido ejecutado el viernes 30 de octubre en el sector de Vista Hermosa del Meta, estado Apure, Venezuela. Entre las víctimas habría ciudadanos venezolanos, colombianos y mexicanos. Cuatro días después, las circunstancias de la operación siguen sin esclarecerse y no existe un pronunciamiento oficial de las autoridades venezolanas.

Un presunto bombardeo contra un campamento atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el estado Apure, Venezuela, habría dejado ocho personas muertas, en un hecho que vuelve a poner la atención sobre la presencia de estructuras armadas ilegales en la extensa frontera con el departamento de Arauca.

El ataque se habría registrado el viernes 30 de octubre en el sector de Vista Hermosa del Meta, jurisdicción del municipio Pedro Camejo, cerca de Puerto Páez, una zona rural de difícil acceso y próxima a la línea fronteriza entre Colombia y Venezuela.

La información fue documentada por la Alianza Rebelde (ARI), cuyos periodistas verificaron el ingreso de varios cuerpos a la morgue del hospital Pablo Acosta Ortiz, en San Fernando de Apure. Según fuentes consultadas por ese medio, los cadáveres fueron trasladados entre el viernes y el sábado 31 de octubre.

Las primeras informaciones apuntan a que la operación habría sido ejecutada por el Ejército venezolano mediante el uso de drones. Sin embargo, hasta este martes 3 de noviembre, las autoridades del vecino país no han entregado una versión oficial que permita establecer cómo se desarrolló el operativo, qué objetivo tenía o cuáles fueron sus resultados.

Víctimas de varias nacionalidades

Uno de los datos que más llama la atención es la presunta nacionalidad de las personas fallecidas. Fuentes consultadas en la morgue señalaron que entre las víctimas habría dos venezolanos, dos colombianos y cuatro mexicanos.

La mayoría serían hombres jóvenes, menores de 40 años. También se ha reportado la posible muerte de una mujer identificada como Olinda Moraima Camacho de Solórzano, quien, según FundaRedes, sería compañera sentimental de uno de los pilotos que operaban en el lugar.

La información sobre las identidades presenta inconsistencias entre los reportes difundidos en medios y redes sociales, por lo que todavía no es posible establecer con certeza quiénes eran todas las personas fallecidas ni qué funciones desempeñaban en el supuesto campamento.

De acuerdo con fuentes locales y FundaRedes, el sitio atacado habría funcionado como centro de acopio de sustancias estupefacientes del ELN. También se ha señalado que en ese sector operaban personas vinculadas a actividades de apoyo logístico y movilidad aérea.

Una zona estratégica para las estructuras armadas

El lugar donde habría ocurrido el bombardeo no es un punto cualquiera de la geografía fronteriza. El municipio Pedro Camejo y sus extensas áreas rurales hacen parte de un corredor que conecta sectores del estado Apure con territorios colombianos, particularmente con zonas de los departamentos de Arauca, Vichada y Guainía.

La ubicación, las condiciones geográficas y las dificultades de acceso han favorecido históricamente la presencia de grupos armados irregulares, que encuentran en estos territorios espacios para establecer campamentos, movilizar personal y mantener rutas asociadas a economías ilegales.

Un informe de ARI, elaborado en alianza con la Fundación Paz y Reconciliación (Pares) en 2024, documentó la presencia del ELN en al menos 38 municipios de cuatro estados venezolanos.

A esto se suman estimaciones de inteligencia colombiana citadas en la investigación periodística, según las cuales para 2025 esta organización tendría más de 1.500 integrantes distribuidos en diferentes estados de Venezuela, entre ellos Apure.

FundaRedes también informó que desde hace aproximadamente un mes había detectado sobrevuelos de aeronaves militares K-8 sobre la región, en labores de reconocimiento. Según la organización, estos movimientos podrían estar relacionados con las operaciones militares registradas posteriormente.

Incertidumbre sobre el alcance de la operación

Más allá del número de víctimas, el hecho plantea interrogantes sobre las operaciones militares en territorio venezolano y el alcance de las acciones contra las estructuras del ELN que mantienen presencia en la frontera.

Por ahora, no se conoce si el bombardeo hizo parte de una estrategia para combatir la presencia de esta guerrilla en territorio venezolano, si el objetivo era exclusivamente el supuesto centro de acopio o si existían otros blancos dentro de la zona intervenida.

Tampoco se ha establecido si las ocho personas reportadas eran integrantes de una estructura armada, si cumplían funciones logísticas o si había otras personas en el lugar al momento del ataque.

FundaRedes advirtió sobre la preocupación de las comunidades rurales e indígenas de Apure, que permanecen expuestas a posibles enfrentamientos, desplazamientos, amenazas y extorsiones. Su coordinador en ese estado, Juan García Escalona, reclamó transparencia a las autoridades y garantías de protección para la población civil.

Por tratarse de una zona directamente relacionada con las dinámicas de seguridad de la frontera colombo-venezolana, lo ocurrido también genera atención en Arauca, donde la presencia y movilidad de estructuras armadas a ambos lados del río fronterizo ha sido un factor permanente de preocupación.

Cuatro días después del presunto bombardeo, las ocho muertes reportadas siguen sin una explicación oficial. La identificación de las víctimas, la naturaleza del campamento y las circunstancias de la operación son asuntos que todavía esperan respuestas de las autoridades venezolanas.

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