Luego de que el periódico EL TIEMPO denunciara recientemente las dificultades ambientales que enfrenta el parque El Cocuy, abrumado por el turismo sin control y el cambio climático, la oficina de Parques Nacionales tomó las primeras medidas para frenar los daños sobre esta zona protegida, una de las 10 más visitadas del país y considerada, por el diario estadounidense The New York Times, como uno de los lugares más bellos del mundo.
Se restringieron las zonas de camping y los senderos por los cuales se podrá acceder a sus principales atractivos, y además se obligará a los visitantes a pagar la entrada al parque con antelación a su llegada. A esto se suma la prohibición del uso de caballos para hacer recorridos por el área de reserva.
Como únicos senderos y sitios para desarrollar actividades ecoturísticas con acceso a nieve se definieron los senderos denominados Ritacubas (donde están los Ritacuba Blanco, Negro y Norte, y los picos Güicán, Picachos y Puntiagudo), Laguna Grande de la Sierra y Lagunillas.
Se definieron, asimismo, cuatro zonas de camping para controlar en estos sitios la basura que dejan los visitantes y que se ha transformado en una amenaza para algunas quebradas. Estas son Playitas, Cueva de los Hombres, Playa Media, Playa Blanca y Púlpito del Diablo.
Se fijó un ingreso de entrada y salida: de lunes a domingo, entre las 5 de la mañana y las 6 de la tarde. Por su parte, la hora de bajada del borde de nieve para salir del parque es de lunes a domingo, máximo a la 1 de la tarde.
Y como una forma para evitar que los visitantes ingresen a El Cocuy sin pagar, todos ellos deberán registrarse con antelación en sitios autorizados. Dos de ellos son las oficinas del parque situadas en los municipios de El Cocuy y Güicán, así como en la oficina de Parques Nacionales, en Bogotá (carrera 10.ª n.° 20-30, piso 1) y en el despacho de atención al usuario en Bucaramanga (avenida Quebrada Seca n.° 30-12).
El valor del ingreso para adultos nacionales o residentes extranjeros es de 24.500 pesos; para niños de 5 a 12 años, de 12.000 pesos, y para adultos extranjeros, de 49.000 pesos.
Los problemas que enfrenta esta reserva natural son evidentes: de los 128 kilómetros cuadrados de glaciar que tenía esa cordillera en el año 1850, hoy no quedan más que 17 kilómetros; y según cálculos de expertos, en menos de 30 años de la nieve que aún queda en 15 de sus picos no quedarán sino el recuerdo y las fotos de quienes han logrado ascender hasta allí.
Vía: Eltiempo.com