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Arauca

Colmenares le responde a Qüenza: “Es un abusivo” y advierte que Tránsito Departamental seguirá en Arauca

El director del ITTDAR defendió las actuaciones de sus agentes, cuestionó las advertencias del alcalde de retirarlos con ayuda de la comunidad y aseguró que el organismo mantendrá su jurisdicción. También anunció una acción de tutela relacionada con el conflicto por el terminal de transporte.

“Es un abusivo, usted no es quién para inmovilizar motos porque sí. Usted es la autoridad de tránsito, pero no es el organismo de tránsito”.

Con esas palabras, Henry Colmenares, director del Instituto de Tránsito y Transporte del Departamento de Arauca (ITTDAR), respondió públicamente al alcalde Juan Qüenza, luego del enfrentamiento que el mandatario protagonizó con agentes de esa entidad en una vía de la capital araucana.

En una intervención difundida a través de Facebook, Colmenares defendió los procedimientos de los funcionarios y cuestionó las declaraciones del alcalde, quien durante la confrontación les reprochó instalar puestos de control en una curva de la calle 13, cerca de la piscina Femar, y los acusó de concentrar su trabajo en imponer comparendos e inmovilizar motocicletas.

El director sostuvo que no cualquier infracción permite inmovilizar un vehículo y puso como ejemplo las motocicletas con modificaciones que producen ruido excesivo. Según explicó, en esos casos pueden existir motivos para adelantar procedimientos, pero rechazó que las inmovilizaciones se realicen sin fundamento.

También respondió al señalamiento de que los agentes no habrían acompañado actividades de regulación durante las jornadas de Halloween y el Día de los Fieles Difuntos. Aseguró que cuando los organizadores de una caravana solicitaron autorización, el Instituto les indicó cómo debían actuar y, según su versión, la actividad se desarrolló sin inconvenientes.

“Fue excelente”, afirmó.

“Ellos no se van a ir”

Uno de los puntos centrales de la respuesta fue la advertencia de Qüenza de que, cuando el municipio tenga su propia Secretaría de Tránsito, los funcionarios departamentales serían los primeros en salir.

Colmenares rechazó esa posibilidad y aseguró que el ITTDAR continuará ejerciendo sus funciones en el departamento, independientemente de que Arauca ponga en funcionamiento su propio organismo de tránsito.

“No diga que se van a ir. No, el instituto de tránsito va a seguir”, manifestó.

El director incluso invitó al alcalde a avanzar en la creación de la dependencia municipal, al considerar que podría abrir una oportunidad para trabajar de manera coordinada.

“Ojalá la cree, para ver si por fin trabajamos en Arauca”, expresó.

Sin embargo, cuestionó que, según él, la Administración municipal no haya mantenido una articulación efectiva con el Instituto.

La discusión sobre las competencias requiere una precisión: El ITTDAR es un establecimiento público del orden departamental, creado mediante la Ordenanza 038 de 1993, con personería jurídica y autonomía administrativa. Por su parte, el municipio de Arauca tiene antecedentes de creación y clasificación de un organismo de tránsito propio: El Ministerio de Transporte lo clasificó en categoría A mediante la Resolución 0006413 del 18 de diciembre de 2019.

No obstante, el Acuerdo Municipal 026 de 2020 estableció que las funciones de movilidad continuarían temporalmente en cabeza de la Secretaría de Gobierno mientras la dependencia municipal entraba en operación efectiva. Por eso, la situación jurídica y operativa actual de ese organismo debe aclararse antes de afirmar que el municipio ya ejerce plenamente esas competencias o que apenas está comenzando a crearlo.

Un enfrentamiento que viene de tiempo atrás

La respuesta de Colmenares se suma a varios choques públicos con Qüenza por la forma como se adelantan los controles viales en Arauca.

En mayo de 2025, el director ya había respondido a los cuestionamientos del alcalde por los operativos en la carrera 20. En esa oportunidad defendió los procedimientos y sostuvo que el propósito era reducir los accidentes y las muertes en las vías.

“Buscamos reducir el número de muertes, accidentes y mantener la legalidad. Eso es salvar vidas”, manifestó entonces.

También le pidió al mandatario involucrarse en las campañas de prevención y educación vial.

“Usted es la primera autoridad del municipio. Haga algo, alcalde, ayúdenos. No ha hecho ni una sola campaña de seguridad vial”, expresó.

Las diferencias volvieron a hacerse visibles en agosto de 2026, cuando Colmenares cuestionó al alcalde por atribuirse los resultados de un operativo contra motocicletas ruidosas.

El director aseguró que el procedimiento había sido ejecutado por el ITTDAR con acompañamiento de la Policía Nacional y presentó un balance de 64 comparendos, 29 motocicletas inmovilizadas y más de 20 exostos retirados.

En esa ocasión, Colmenares le reclamó a Qüenza que no se limitara a divulgar los resultados en redes sociales y lo invitó a participar directamente en los procedimientos.

“Alcalde, súbase. Pero de verdad. No para hacer el video. Necesitamos su ayuda”, dijo.

En enero de este año, el funcionario también había solicitado mayor participación de la Administración municipal en las labores de regulación vial. Anunció entonces la incorporación de seis alféreces para reforzar los controles y propuso que el municipio vinculara más personal para ampliar la cobertura.

El video que reavivó la disputa

El nuevo capítulo de la confrontación ocurrió cuando Qüenza llegó hasta un puesto de control instalado por agentes del ITTDAR en la calle 13, en inmediaciones de la piscina Femar.

El alcalde cuestionó la ubicación del operativo, por encontrarse, según su apreciación, en una curva, y reclamó que los funcionarios no estuvieran presentes durante algunas actividades de movilidad ni cuando se presentan fallas en los semáforos.

“A la gente no hay que perseguirla, hay que educarla”, les dijo.

La discusión escaló cuando el mandatario advirtió que, si los agentes volvían a instalarse en ese lugar, los retiraría con ayuda de la comunidad.

“Si ustedes se me vuelven a parar aquí, así me toque con la gente, yo vengo y los saco con la gente. ¿Quiere que le eche la gente encima? Se la voy a echar, hermano”, expresó.

También aseguró que, cuando el municipio tenga su propia Secretaría de Tránsito, los funcionarios departamentales serían los primeros en salir.

Colmenares respondió ahora que los agentes no abandonarán sus funciones por esas advertencias y defendió la competencia del Instituto para adelantar controles en las vías del departamento.

Colmenares también habló del conflicto por el terminal

Durante la misma intervención, el director del ITTDAR se refirió al proceso de restitución del inmueble donde funciona el terminal de transporte de Arauca, otro asunto en el que mantiene diferencias con la Administración municipal.

Colmenares aseguró que el Instituto interpuso una acción de tutela contra el municipio y la Inspección de Policía, y que el Juzgado Primero Laboral del Circuito de Arauca concedió una medida provisional para impedir nuevas actuaciones materiales que alteren el estado del inmueble o de los bienes que se encuentran allí, mientras se recopila información y se adoptan decisiones dentro del trámite constitucional.

Según la explicación del director, la decisión también ordenó a las autoridades municipales entregar información sobre las medidas adoptadas para garantizar la continuidad del servicio público de transporte, la operación de despacho, la seguridad vial y la atención a los usuarios.

Colmenares cuestionó el procedimiento policivo y señaló presuntas irregularidades en las actuaciones de la Inspección de Policía. También afirmó que el Instituto había acudido a la Procuraduría y a otras entidades.

Estas afirmaciones corresponden a la versión entregada por el director. Para establecer el alcance de la medida provisional, las actuaciones cuestionadas y el estado actual del proceso, es necesario conocer el texto completo de la providencia judicial y las respuestas de las entidades involucradas.

El funcionario aprovechó además para cuestionar la manera como, según él, se estaban realizando los controles a motocicletas con modificaciones en sus sistemas de escape. Sostuvo que retirar únicamente el resonador no reemplaza el procedimiento previsto en la normativa y defendió que las actuaciones deben ajustarse a las reglas de tránsito.

La discusión de fondo

El cruce entre el alcalde y el director del ITTDAR deja dos asuntos que requieren respuestas institucionales: Por un lado, las denuncias de Qüenza sobre la ubicación de los puestos de control, las inmovilizaciones y la atención de la movilidad; por otro, la defensa de Colmenares sobre la legalidad de los procedimientos y la continuidad de la autoridad departamental.

Más allá de los enfrentamientos personales, los ciudadanos necesitan conocer cuáles son los criterios para instalar controles, en qué circunstancias procede la inmovilización de una motocicleta, cómo se atienden las quejas contra los agentes y qué coordinación existe entre el municipio y el departamento.

La seguridad vial no puede quedar reducida a una disputa entre funcionarios. Las autoridades deben explicar sus actuaciones, garantizar que los procedimientos se ajusten a la ley y ofrecer resultados verificables en prevención, regulación y protección de la vida en las vías.

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