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¿Para dónde vamos los araucanos?

FAVIAN_ESTRADA_VERGEL_OP.jpgPor: Favián Estrada Vergel

Alguien dijo alguna vez que es importante pensar en el futuro, pues es allí donde vamos a pasar el resto de nuestras vidas.

Sin embargo para mucha gente, estas son tan solo palabras y el presente termina por absorberlos totalmente, o acaso sueñan con el futuro, pero no hacen nada al respecto y sus sueños les parecen, en el mejor de los casos, esquivos y en el peor, inalcanzables. Pero es un error pensar así acerca del futuro.

Es especial que pensemos, que soñemos y que por último podamos visualizar nuestro propio futuro, especialmente en tiempos difíciles como el que estamos viviendo en Arauca. Estoy convencido de que una actitud positiva frente al futuro es el arma más poderosa para lograr cambios.

En ese sentido, tenemos que reconocer que necesitamos proyectar un desarrollo regional basado en una economía endógena, es decir, una economía propia sin dependencia directa de las regalías petroleras, una economía que dinamice todos los sectores araucanos, en especial aquellos que son de importancia relevante para la subsistencia de nuestras familias y el desarrollo de la región. Hace veinte años en un periódico local lo escribí. Las regalías son pasajeras, son un artificio de distracción y ahora que están en su recta final, es necesario que reaccionemos.

Para avanzar en este propósito debemos descubrir cuál es la imagen positiva que tiene la colectividad araucana de su futuro. Los expertos dicen que la imagen positiva que tiene una nación o región acerca de su fututo, es la razón del éxito de dicha nación o región, ¿o es el éxito de esa región una consecuencia de su imagen positiva del futuro?

En la antigüedad, Grecia fue una gran nación porque los griegos empezaron soñando. Entonces los griegos imaginaron el futuro de su civilización, luego transformaron sus sueños en algo más poderoso: Una Visión.

Entonces Visión es el resultado del sueño en acción. Una visión de futuro precede al éxito.

Para el desarrollo de este procedimiento llamado Éxito, que se ha dado en regiones que prosperaron, como Antioquia, Cundinamarca y Santander, por ejemplo en Colombia, se inicia con una imagen de futuro definida por los líderes. Luego las comunidades han brindado el apoyo a esa imagen de futuro y así en forma conjunta convirtieron ese sueño en realidad. Fue lo que sucedió hace 2.500 años en Grecia, también en Roma, Inglaterra, en España, Venecia y Francia. Y en Estados Unidos sucedió lo mismo. Muchas de estas naciones al principio de su propósito no contaban con los recursos, con la población suficiente, ni siquiera con una ventaja estratégica evidente. Sin embargo triunfaron, a pesar de los obstáculos. Ese hecho es de particular interés porque lo que sí tenían era una visión profunda de su propio futuro y ese es el ingrediente clave, no el único, pero sí el más importante.

Las regiones o naciones con visión de futuro, cuentan con una gran ventaja. Las regiones sin visión de futuro corren peligro.

Esto mismo que se dice sobre las naciones, también suceden con los niños. A los niños les afecta profundamente la imagen de su propio futuro. Se ha demostrado científicamente que los buenos alumnos tienen objetivos claros, o sea, saben lo que quieren hacer con sus vidas. Los malos alumnos en general no tienen objetivos claros, carecen de perspectiva futura y creen que su futuro está en manos del destino, como si no tuvieran control sobre sus propias vidas. Los estudios han demostrado que el nivel de inteligencia y el contexto familiar no son los indicadores claves del éxito de los buenos alumnos. Algunos de los mejores estudiantes provienen de situaciones familiares y sociales difíciles y no necesariamente obtienen buenos resultados en los test de inteligencia o pruebas Icfes. Algunos de los peores estudiantes obtienen buenos resultados en los test de inteligencia y provienen de las mejores familias. ¿En dónde radica entonces la diferencia?. En que los mejores estudiantes, pobres o ricos, tienen una visión clara de sus futuro.

Entonces todos debemos tener un sueño. Nuestros sueños son importantes. Ese sueño puede ser nuestro futuro. Para el desarrollo de Arauca, la clave es tener un sueño. Para el desarrollo de Arauca, como departamento o como región, como lo queramos llamar, la clave es la educación con calidad.

Yo me pregunto si existe una cátedra en Arauca para pensar el futuro de Arauca, porque eso es lo que se necesita.

Y entonces se debe empezar a estructurar la cátedra del futuro de Arauca desde el grado sexto. Porque si sabemos qué quieren los niños desde ese nivel, cuando lleguen a grado once, es claro que vamos a descubrir que le conviene a Arauca, y el Estado deberá garantizar las estrategias para formar el capital humano que el Departamento necesita para su desarrollo.

Es obvio que se requiere dinero para que los pequeños araucanos alcancen el fin de prepararse para el futuro, pero el dinero no es suficiente. Entonces se requiere de un medio. Se requiere una estructura de apoyo conformada por padres, maestros y Estado, para que el sueño de cada niño se vuelva realidad.

La Cátedra Futuro no puede ser una simple cátedra de conceptos, sino una estrategia que incluya un modelo de interacción entre padres docentes, padres de familia y gobierno, para garantizar el éxito de los niños y guiarlos a la consolidación de sus sueños. Por eso la primera lección de la Cátedra Futuro deberá ser una pregunta: ¿Araucano, qué quieres ser cuando seas grande? Las respuestas que den los niños no podrán ser consideradas como triviales, aún si cambian de opinión todas las semanas. Debemos prestar atención a los sueños de nuestros niños para darles a entender que sus sueños son importantes y nuestro interés en ellos les da la confianza y la capacidad necesaria para que puedan perfilar su propio fututo.

Tanto para las naciones o regiones como para los niños, observamos el mismo patrón. El mismo poder. El poder de una visión.

Los araucanos debemos proponernos seis objetivos: 1) Sobrevivir en paz, 2) Ayudar con nuestros propios medios a quien nos necesita, sea un familiar, un vecino o un desconocido, 3) Arreglar todas las vías de Arauca: rurales, secundarias y nacionales 4) Sacar adelante el sector agropecuario, 5) Educar a nuestros niños con calidad y 6) Tratar de aprender algo.

¿Cómo sobrevivimos? Todos los que sobreviven son los que tienen una característica esencial: y es tener Algo qué realizar en el futuro. Eso nos permite superar obstáculos aparentemente infranqueables.

Tener una visión positiva de nuestro futuro es esencial. O sea, tener algo por realizar. Eso es lo que da significado a la vida. Es esa nuestra salvación.

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