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Parte de los homenajeados en estas fiestas patronales
Cultura

"No podemos seguir cantándole a las sillas": Juan Qüenza, en el lanzamiento del 60° Festival Araucano de la Frontera.

El alcalde de Arauca anunció cambios para la edición 60 del Festival Araucano de la Frontera, entre ellos devolver parte de la programación cultural a la plazoleta de la Alcaldía, garantizar artistas de convocatoria durante cada jornada y fortalecer la participación de los cultores locales. También planteó que la nueva Casa de la Cultura funcione durante todo el año como escenario de formación artística.

El alcalde Juan Qüenza aprovechó el lanzamiento de la edición 60 del Festival Araucano de la Frontera para plantear una discusión que va más allá de la programación artística: Cómo volver a conectar la principal fiesta cultural de la capital araucana con su propio público y cómo garantizar que la tradición llanera tenga continuidad durante todo el año.

Durante su intervención en el auditorio Trino Torres de la Alcaldía, Qüenza reconoció que uno de los problemas que ha enfrentado el festival es la baja asistencia a las presentaciones de los artistas locales.

"Da tristeza y da guayabo que se estén presentando nuestros talentos araucanos y que el festival esté completamente vacío. Que los artistas, los copleros, los que contrapuntean estén cantando a las sillas", manifestó.

La edición 60 se celebrará en diciembre y tendrá como protagonistas el joropo, el contrapunteo y otras expresiones de la cultura llanera. La programación anunciada incluye artistas regionales, nacionales e internacionales.

Qüenza explicó que una de las decisiones para esta versión consiste en fortalecer la programación de la plazoleta de la Alcaldía, con la presentación de artistas de convocatoria antes de trasladar la actividad al estadio municipal.

"Cada uno de los días de la celebración del Festival Araucano de la Frontera se tiene que presentar un artista de talla para que jalone gente y vuelva el Festival Araucano de la Frontera a la plazoleta de la Alcaldía", señaló.

La apuesta busca que quienes asistan a los conciertos de mayor convocatoria también tengan contacto con los artistas de música llanera, los copleros, bailadores y demás participantes del festival.

El talento local, en primer plano

El mandatario insistió en que la contratación de artistas debe reconocer el trabajo de los cultores araucanos y garantizarles condiciones económicas claras.

Mencionó entre los artistas que quería ver nuevamente en la programación a Milena Benítez y Walter Silva, así como al venezolano Vitico Castillo. También destacó nuevos talentos como César Orellana.

"Tenemos talento, tenemos personas que son muy buenas, que les vamos a dar tarima, que se les tiene que pagar lo justo", afirmó.

Qüenza cuestionó, además, que los artistas puedan recibir finalmente una suma inferior a la que inicialmente se les anuncia debido a descuentos, estampillas e impuestos.

"Debemos ser claros con el artista. ¿Cuánto se le va a pagar en neto?", preguntó durante su intervención.

La programación de la edición 60 contempla precisamente una combinación de artistas locales y regionales con figuras nacionales e internacionales. Entre los nombres anunciados están Grupo Niche, Beéle, Walter Silva, Milena Benítez y Vitico Castillo, entre otros.

Una Casa de la Cultura para todo el año

Pero el planteamiento del alcalde no se quedó en el festival.

Qüenza aseguró que su administración trabaja en la puesta en funcionamiento de la nueva Casa de la Cultura y anunció que los recursos previstos para su dotación podrían orientarse a garantizar procesos de formación cultural durante todo el año.

La obra, identificada por la Alcaldía como Museo Llanero y nueva Casa de la Cultura Municipal, se encuentra actualmente en ejecución y está concebida como un espacio para cultores, grupos de danza y folcloristas.

"¿Ustedes creen que en tres meses un muchacho aprende a tocar arpa? En tres meses aprende lo básico. Y cuando vuelva a salir el proyecto al otro año, tres meses más, ya se le olvidó lo que había aprendido", cuestionó Qüenza.

Según explicó, la intención es utilizar los $300 millones destinados por el municipio para la dotación, una vez que esta sea asumida con apoyo del Ministerio de Cultura, para financiar la contratación de cultores durante todo el año.

La propuesta coincide con un proceso que actualmente adelanta la Alcaldía para construir un Plan de Salvaguardia Integral del Festival Araucano de la Frontera, con participación de gestores culturales, artistas, cultores y comunidad.

El festival, además, tiene una protección especial: la Ley 2164 de 2021 lo declaró Patrimonio Cultural de la Nación.

Cultura más allá de las cabalgatas

Otro de los planteamientos del alcalde fue ampliar la manera en que Arauca muestra sus tradiciones.

Qüenza puso como referencia las celebraciones de la llaneridad que ha observado en El Amparo y Guadualito, Venezuela, donde, según relató, las cabalgatas incluyen representaciones de las labores del campo, gastronomía, música y participación de las familias.

"Tenemos que implementar" ese tipo de experiencias en Arauca, sostuvo, y anunció que pretende invitar una delegación venezolana para compartir su experiencia sobre la organización de estas actividades.

La idea, explicó, es que la cultura llanera no quede reducida a la fiesta y al consumo de licor, sino que las celebraciones permitan mostrar gastronomía, música, vestuario, labores tradicionales y saberes propios de la región.

Sesenta años de memoria llanera

La edición 60 también tendrá un componente de reconocimiento a quienes han contribuido a mantener viva la identidad cultural araucana.

Durante el lanzamiento fueron anunciados homenajes a Isilda "La Nena" Jara, Jaime García y Martín Gaona, por sus aportes a la cultura y tradición llanera desde diferentes expresiones.

En el caso de Isilda Jara, su trayectoria como referente de la gastronomía tradicional araucana ha sido documentada por Radio Nacional de Colombia, que la identifica como una de las matronas de Arauca y destaca su trabajo alrededor de preparaciones tradicionales como las rellenas, el pisillo de chigüire, el marrano frito y las hallacas.

El Festival Araucano de la Frontera se celebra desde 1965 y hace parte de las principales expresiones culturales de la capital araucana.

Con la versión 60, la administración municipal busca combinar la celebración de seis décadas de historia con una discusión sobre el futuro del festival: más público para los artistas locales, formación cultural permanente y escenarios donde las nuevas generaciones puedan aprender y practicar las expresiones propias del Llano.

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